En junio último, el Gobierno presentó oficialmente en el Senado el texto del anteproyecto de ley de reforma electoral, tarea que estuvo a cargo de la ministra de Gobierno, Rosario Romero.

Oficialmente, se anunció que se trata de una «reforma integral transparente e imparcial que dispone la adecuación a la nueva norma de las cartas orgánicas partidarias, así como también la derogación plena de la vieja ley electoral provincial (N° 2988 de 1934 y todas sus modificatorias) y de la ley de internas N° 9659, conocida como Ley Castrillón».

La norma propuesta incorpora definiciones de conceptos como el de democracia, ciudadanía, representación partidaria, imparcialidad e independencia, transparencia, igualdad partidaria, igualdad de voto, paridad de género, y participación de las minorías. Estas incorporaciones plasman aquellos conceptos como principios interpretativos que garantizan un sistema electoral de vanguardia y eficaz a los efectos de reflejar la voluntad popular expresada en el acto comicial.

El régimen procura fortalecer a los partidos políticos dotando a sus órganos partidarios de mayores competencias y facultades para intervenir al momento de llevar a cabo el proceso de selección de precandidaturas en el marco de las elecciones primarias.

Pero la reforma que se pensó política derivó en una discusión por la fecha de las elecciones en 2019, y si Entre Ríos se despega de octubre, cuando sea la elección nacional: no sólo se trata de separar elecciones, sino de evitar el efecto arrastre de votos del macrismo en Entre Ríos.

Francisco Morchio, presidente del bloque de senadores provinciales de Cambiemos, no acuerda con la posibilidad de desdoblar.

«La fecha de las elecciones la tiene que poner la Legislatura -dice Morchio-. No entiendo por qué el desdoblamiento, por qué debemos votar dos veces los entrerrianos, con un costo que pasa a ser de la provincia. Si bien en esto cada legislador tiene una postura, y nosotros como bloque estamos tratando de unificar, considero que no tiene sentido que haya dos elecciones en 2019 en la provincia».

El legislador oriundo de Gualeguay sostiene que «debemos tratar una reforma política que no esté viciada de todo este ambiente que hay previo a una elección. De otro modo, una ley, que es algo para siempre, se hace a la conveniencia de la elección próxima. Hay que legislar pensando en la historia que viene, y no pensando en ver si me conviene o no me conviene para la próxima elección».

«Lo malo en esto es que se especule -afirma el legislador del PRO- . Si yo levanto la mano para aprobar una ley, la levanto pensando que va a ser para siempre, no para una especulación política. No quiero pensar si conviene despegarse o no despegarse, adelantar o no adelantar. En eso no tenemos que caer. Además, un desdoblamiento lo tendría que pagar el pueblo entrerriano. Y hay otro tema. La gente quiere que los políticos le estemos resolviendo los problemas, no estar en campaña. Desdoblar ya nos pondría a todos en campaña, porque la realidad es que vamos a estar todos en campaña si se adelanta la elección. Y nos vamos a olvidar de nuestra función. No se puede estar todo el tiempo pensando en la próxima elección».

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.