Se llama «Trabajadores y Estudiantes de la UNER» y es un perfil de Facebook que reúne la información diaria sobre la marcha del conflicto suscitado en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) tras el recorte resuelto por el Gobierno nacional, que puso un freno intempestivo al plan de obras de 2018, cubrió de zozobra los planes de ampliación de las actividades académicas y abre un horizonte de interrogantes sobre el futuro de la Universidad pública.
En la tercera semana de paro de docentes y estudiantes, este miércoles habrá dos asambleas interclaustros que reunirán a docentes, no docentes y estudiantes. A las 10, en la Facultad de Ingeniería, en Oro Verde, y a las 16, en la Facultad de Ciencias de la Educación, en Alameda de la Federación y Buenos Aires.
La etiqueta de la convocatoria que circula en redes sociales despeja cualqurie duda sobre el estado de situación en las unidades académicas: #UniversidadEnPeligro.
Este martes, el rector de la UNER, Andrés Sabella, y la vicerrectora, Gabriela Andretich, junto a los 9 decanos de las distintas unidades académicas estuvieron en Casa de Gobierno, y plantearon ante el gobernador Gustavo Bordet, y el vicegobernador, Adán Bahl, el panorama que atraviesa la Universidad.
En diálogo con Entre Ríos Ahora, Sabella trazó un panorama preocupante. «Más allá de lo que diga (el jefe de Gabinete) Marcos Peña respecto a que no se va a subejecutar el presupuesto, en la práctica se han eliminado partidas» dijo. Y esa situación, agregó, compromete ya la marcha del plan de obra pública, que debió paralizarse, y pone en serias dudas el futuro de los programas en ciencia y técnica.
La situación se vuelve particularmente preocupante si se tiene en cuenta que la UNER viene de un serio momento: el Gobierno nacional llegó a tener un atraso de seis meses en el envío de partidas para gastos corrientes. En las últimas semanas hubo una actualización, y se llegó a el estado actual: dos meses y medio. «Sin partidas para gastos corrientes, la Universidad tiene que recurrir a fondos propios, y a eso se suma la espiral inflacionaria», apunta Sabella.
Uno de los proyectos que corre serio riesgo es la continuidad, en 2019, de la apertura de nuevas cohortes en la escuela secundaria que funciona en la Facultad de Ciencias de la Alimentación, en Concordia, desde 2015.
La escuela secundaria de la Facultad de Ciencias de la Alimentación es de modalidad técnica busca ser inclusiva y tiene una jornada extendida con un ciclo básico común de 3 años y un ciclo superior de 4 años, con dos trayectos formativos: industrias de procesos y programación. Actualmente la primera promoción cursa 3° año, cuenta con 3 divisiones por curso, y 9 aulas.
De momento, funciona en la Parroquia San Francisco, del barrio Constitución hasta que se finalice el edificio propio de la escuela que estará ubicado en terrenos del Centro de Integración Comunitario Víctor Opel, Moulins y Maestra López. La construcción de ese edificio, en el actual marco de ajuste, es uno de los proyectos que se frenó.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

