La provincia que tiene la tarifa por consumo más baja es la de Formosa, ya que cada 550 kWh por mes se cobra 959,5 pesos, los cuales se componen con sólo 166,5 pesos de carga impositiva. Para comparar con la vecina provincia, Santa Fe tiene valores a penas por debajo de Entre Ríos: los 550 kWh de consumo se pagan 3326 pesos.
Desde el Gobierno entrerriano desmintieron que aquí se paguen tarifas elevadas. Al respecto, el Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) aclaró que el consumo promedio del 70 % de la población entrerriana es de 225 kwh por mes y explicó que la calidad del servicio y la distribución de la población por km² son elementos fundamentales a la hora de la determinación del costo, por lo que no es correcto comparar jurisdicciones utilizando los mismos parámetros.
En este sentido, el director de análisis normativo del EPRE, Luciano Paulín, sotuvo: “El consumo promedio en la Provincia de Entre Ríos es de 225 kWh/mes o 450 kWh/bimestrales. Dicha categoría incluye hasta el 70% de los usuarios residenciales de la provincia, y la tarifa que se paga no es la más cara del país para ese rango de consumo».
Asimismo aclaró que “no es correcto afirmar que todas las distribuidoras eléctricas pagan a un mismo precio la energía a Cammesa o que cada jurisdicción paga lo mismo por la generación: Si bien la hoy Subsecretaría de Energía Eléctrica de la Nación fija estacionalmente un costo de compra de energía único para todas las Distribuidoras del país, no todas pueden afrontar el 100% del pago de dicho costo. Esto genera una manifiesta situación de desigualdad entre las distintas provincias, lo que se refleja en la tarifa final”.
El funcionario del Ente Regulador, indicó: “La diferencia de precios entre jurisdicciones se debe principalmente a el costo propio de la prestación de servicios en cuanto a la cantidad de usuarios por kilómetro cuadrado (densidad poblacional). Este concepto es uno de los más importantes para la determinación del costo de distribución y las tarifas, ya que para un determinado costo total del servicio mientras entre más usuarios o energía se reparta, más bajo será el costo unitario que se traslade a la tarifa final”.
En este sentido, Paulín puso el énfasis en “la calidad del servicio” que se brinda en la provincia y recordó que “en 2017, el tiempo medio de interrupción por usuario dentro de la provincia de Entre Ríos fue de 6 a 8 hs. en el año, mientras que en el ámbito de la jurisdicción nacional fue de entre 28 a 38 hs”.
Finalmente, el Director de Anàlisis Normativo del EPRE concluyó: “Para hacer una correcta comparación tarifaria, debemos tener en cuenta no solo el precio final sino otras variables como: cantidad de usuarios, superficie del área de concesión, densidad de usuarios, kilómetros de líneas en las diferentes tensiones, potencia instalada, energía operada, calidad del producto, calidad del servicio, niveles de pérdidas, etc”.
“En este sentido, la Ley 8916 del Marco Regulatorio Provincial establece que las tarifas eléctricas deben ser justas y razonables, y tener un costo que sea compatible con la seguridad del abastecimiento de energía de la población, ya que cuando las tarifas se reducen a niveles que no permiten brindar una adecuada calidad de servicio, los usuarios sufren perjuicios económicos por interrupciones del suministro”, agregó.
“Según un informe publicado por el ex Ministerio de Energía y Minería de la Nación, el objetivo de calidad global para Edenor y Edesur sería logar para el año 2022 un nivel de horas de interrupción anual similar al actual de Entre Ríos, lo que demuestra el excelente nivel de calidad de servicio de nuestra provincia”, recordó.

