Dos seccionales de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) pidieron formalmente que se convoque a plenario de secretarios generales de la entidad sindical, paso previo a la realización de un congreso provincial que fije la política gremial en torno a la discusión salarial en 2019 en la provincia.

Se trata de las seccionales Federal (que conduce la Agrupación Ñandubay) y Victoria (en manos de la Lista Blanca), que urgieron a la conducción central de Agmer a poner en funcionamiento los órganos internos de debate de cara a reclamar al Gobierno la convocatoria a paritarias. La presentación señala que «estamos convencidos de la necesidad de comenzar a peticionar ante nuestro empleador, en defensa de los intereses de los trabajadores de la educación y realizando, justamente, una acción que tenga por finalidad conquistar mejoras para los compañeros, que puede estar encuadrada en una convocatoria a consejo de secretarios generales para que en sus atribuciones (es un órgano consultivo del pensamiento de la base y de coordinación de las tácticas y estrategias gremiales dispuestas por el congreso y la comisión directiva central), y ante tiempos que nos apremian, se puedan ir definiendo, en forma acordada, puntos de demanda para exigir a la patronal, que hasta incluso se podrían avalar, si así lo considera pertinente la comisión directiva central, por el congreso de nuestra entidad».

El escenario docente es complejo. En 2018 las dos discusiones paritarias que se realizaron en el ámbito judicial cerraron con una recomposición global del 33%, mientras que la inflación bordeó el 48%, con lo cual la pérdida salarial fue del 15%.

En ese marco, la oficialista seccional Uruguay de Agmer reclamó al Gobierno que convoque para discutir salarios y reprochó a la administración del gobernador Gustavo Bordet haber incurrido en incumplimientos con los docentes. «El gobernador no cumplió el acuerdo paritario, al igual que tampoco cumplió con la promesa de que ´ningún trabajador provincial quedará por debajo de la línea de inflación´, tal cual declarara a todos los medios en abril de 2018. Por el contrario, fue mucho más allá, descontando a lo largo de 2018 los días de huelga, en una actitud de corte netamente neoliberal y anti obrero -señaló la entidad a través de un pronunciamiento público-.  La preocupación por la situación salarial se incrementa debido a que el gobierno de la provincia no da ninguna señal de atender nuestras demandas. La administración de Gustavo Bordet ve aumentar sus ingresos, ya sean por impuestos provinciales o coparticipables, de la mano de la inflación –puesto que la mayoría de los impuestos aumentan al ritmo de los precios de bienes y servicios- pero pretende no trasladar dichos aumentos a salario sino a otros fines».

Los tiempos se acortan. El 18 de febrero, por calendario escolar 2019, los docentes deben volver a las aulas, y el 6 de marzo será el inicio formal del ciclo lectivo.

Hay un dato que acelera los tiempos en el sector sindical docente. En 2018, los sucesivos acuerdos salariales derivaron en la fijación de un salario mínimo de bolsillo para el docente de grado sin antigüedad en $ 15.291. Pero según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) el valor de la canasta básica total que mide la línea de pobreza está en $ 25.962.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.