En la provincia hay docentes itinerantes, que viajan de una ciudad a otra para dar clase: no lo hacen por placer, ni para ganar más.
Es el caso de las maestras Teresa y Jesica, que viven el Bovril y trabajan en el turno tarde en las escuelas primarias Ernesto Bavio, una, y Gaucho Rivero, la otra, en Paraná. La noche las encuentra en la ruta, haciendo dedo para volver.
«Lucen cansancio, orgullo pleno por ser docentes y un puñado de reclamos como trabajadoras. Entre muchos de ellos, creen que el CGE debe activar el concurso de titularidad en primaria, garantizando los procesos de evaluación de los antecedentes y los mecanismos estipulados por la normativa. Ambas tienen pocos años de carrera, cubren suplencias y su continuidad depende de la situación de las titulares de los cargos. Urge que el CGE garantice salarios dignos y mecanismos que garanticen la estabilidad de los trabajadores», escribió el dirigente César Pibernus, secretario de organización de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), que las retrató mientas hacían dedo en la ruta.
La situación de los docentes que hacen dedo para llegar a sus escuelas fue eje de una polémica entre Agmer y la presidenta del Consejo General de Educación (CGE), Marta Landó. La funcionaria dijo que «cada uno elige dónde trabajar porque cada uno va a los concursos y elige dónde trabajar, nadie te obliga a trabajar lejos o cerca de tu casa. Cada uno elige el lugar. Quedan muchas veces docentes del lugar sin trabajar porque lo toman trabajadores de otras localidades. Cada uno elige”.
«Declaraciones de esta naturaleza no hacen más que poner de manifiesto el escaso interés de la titular del CGE frente a las necesidades laborales de una importante cantidad de docentes que, a diferencia de lo expuesto falsamente en tales argumentos, la mayoría de las veces trabajan donde pueden y no donde quieren, cuestión que resulta de la escasez de cargos y horas cátedra que en numerosas oportunidades hemos denunciado como sindicato. De esto se desprende que hay muchos compañeros y compañeras que actualmente no pueden trabajar o lo hacen parcialmente, y que cuando tienen la posibilidad de elegir es dentro de opciones limitadas», fustigó el gremio.
A cuenta de la negociación salarial que se terminó acordando en la Justicia Laboral, el Poder Ejecutivo dictó el decreto N° 573 el 1° de abril que fijó un primer aumento del 10% en los salarios de marzo, con una suba del adicional por traslado que perciben los maestros, con un tope máximo de $3.484.
Un docente sin antigüedad, según el último acuerdo, cobrará con los salarios de mayo -a principios de junio próximo- $18.655 de bolsillo.
De ese dinero tienen que sacar fondos para costearse los viajes, y como eso casi siempre es imposible, hacen dedo.
Estas dos docentes recorren 5.000 kilómetros al mes; 1.250 kilómetros por semana; 250 kilómetros al día, entre ida y vuelta, entre Bovril y Paraná, de Paraná a Bovril.
El Estado paga un monto por traslado a los docentes, $3,484 por 300 kilómetros semanales, independientemente de cuánto viaje el docente.
Lo que les queda, entonces, es hacer dedo
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

