“Después de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”.

De ese modo, el jefe del Ejército de Bolivia, Williams Kaliman, pidió este domingo la dimisión del presidente Evo Morales. “Es mi obligación como presidente indígena y de todos los bolivianos asegurar la paz social», comenzó su mensaje de dimisión el presidente boliviano. «Renuncio para que [Carlos] Mesa y [Luis Fernando] Camacho no sigan maltratando a los familiares de nuestros compañeros, no sigan atacando a los ministros y diputados, para que dejen de maltratar a los más humildes”, dijo Morales. “La lucha no termina aquí. Los humildes, los patriotas, vamos a continuar luchando por la igualdad y la paz. Espero que hayan entendido mi mensaje; Mesa y Camacho, no perjudiquen a los pobres, no le hagan daño al pueblo. Queremos que vuelva la paz social. Grupos oligárquicos conspiraron contra la democracia. Fue un golpe de Estado cívico y policial. Duele mucho lo que ha pasado”, expresó Morales.

A su decisión de dar un paso al costado, con la denuncia de un golpe de Estado, se sumó el vicepresidente, Álvaro García Linera, que hizo un recuento de los logros económicos y sociales del Gobierno durante casi 14 años de mandato, en el momento de presentar su renuncia. “Hemos levantado Bolivia. El 20 de octubre casi la mitad de los bolivianos votó por nosotros. Fuerzas extrañas y oscuras, desde ese momento, empezaron a conspirar. Quemaron instituciones y sedes sindicales. Formaron bandas paramilitares para intimidar a los campesinos, amenazaron a nuestros compañeros. Fue un golpe de Estado. Yo también renuncio. Siempre le he sido leal al presidente, estoy orgulloso de haber sido el vicepresidente de un indígena», señaló.

Conocida la noticia del golpe de Estado en Bolivia, la ministra de Desarrollo Social y vicegobernador electa, Laura Stratta, sostuvo: «Sumamos nuestra voz al pedido de paz, respeto a la voluntad popular y a las instituciones democráticas».

En tanto, el secretario General de la Gobernación y senador nacional electo Edgardo Kueider, aseguró: «Duele mucho ver nuevamente la sombra de un golpe de Estado en América Latina. Quiero expresar mi solidaridad con @evoespueblo y el pueblo boliviano, y reiterar que se respete la voluntad popular, las instituciones democráticas y la paz».

También se expresó el bloque de concejales del Frente para la Victoria (FPV) de Paraná, que se solidarizó con Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera, «quienes para preservar la paz y ante la violencia desatada contra el pueblo boliviano han renunciado a la presidencia y vicepresidencia. En un contexto de violencia, persecución a dirigentes sindicales, incendio de viviendas y secuestro de personas impulsada por la derecha neoliberal.
Creemos fundamental que el todo el arco político de la región, independientemente de la orientación política, trabajen en la defensa irrestricta de la democracia».

La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) también condenó la chirinada ocurrida en Bolivia. «El hecho, perpetrado por los sectores más conservadores de la sociedad del país hermano, aliados al imperialismo, tiene como claros objetivos frenar las conquistas populares registrados en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico, la protección de los sectores más postergados, la nacionalización de los hidrocarburos, las telecomunicaciones y de sus recursos productivos y ambientales. Esos sectores buscarán marchar ahora por la privatización del cobre, del estaño, del gas, al amparo del Fondo Monetario y los organismos multilaterales de crédito. Endeudarán al pueblo y conculcarán derechos, pretendiendo llevarse puesto los avances registrados en un país que crecía como ningún otro en Latinoamérica», dijo el gremio docente.

En el mismo sentido se expresó la seccional Paraná de Agmer. «Condenamos el golpe de Estado contra el pueblo y el gobierno democrático en el hermano Estado Plurinacional de Bolivia -señaló-. Repudiamos la injerencia golpista del imperialismo yanky y el accionar de la oligarquía y la derecha fascista y su odio racial contra la mayoría indígena del pueblo boliviano.
No seremos testigos pasivos de este paso hacia atrás en la historia; urge la condena de los pueblos del mundo y de nuestras organizaciones. Nos solidarizamos con el pueblo boliviano y exigimos el respeto a la voluntad popular.

«El golpe de Estado contra el mandatario electo de la República Plurinacional de Bolivia, no sólo pone en peligro a nuestras democracias, al vulnerar la decisión soberana; sino que representa un claro ejemplo de presión sobre nuestros pueblos, nuestra autonomía cívica y sobre nuestro contundente rechazo a políticas económicas neoliberales, que tantas secuelas nos dejan», señalaron desde el.Colectivo Universidad Pública, Memoria y Emancipación de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader)

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.