Los vecinos de la zona sur de la ciudad reclamaron por el demorado proceso de construcción del Acceso Sur a Paraná, y particularmente por la habilitación parcial al tránsito y las altas velocidades que desarrollan los automovilistas, sin el funcionamiento de los semáforos que, sin embargo, ya están instalados.

Pablo Tobare, presidente de la Vecinal, elevó una presentación al gobernador Gustavo Bordet poniéndolo al tanto de «la inquietud que nos ocupa sobre la situación en la que nos encontramos con el prolongado proceso de culminación de la obra denominada ´Acceso Sur a la Ciudad de Paraná´, que si bien posee un grado de avance importante, y se obseva la instalación de los correspondientes semáforos, ubicados en cada una de sus arterias, vemos que los mismos no serían habilitados por el momento».

Además, hicieron notar que la obra está ahora paralizada desde el 20 de diciembre hasta febrero próximo, cuando se retomarían las tareas,pero ante el creciente movimiento vehicular en la zona, plantearon la necesidad de poner en funcionamiento los semáforos a «fin de evitar inconvenientes, tanto para los peatones que habitualmente se dirigen a la zona para realizar deportes utilizando lugares no habilitados, como así también para aquellos transeúntes que no conocen la zona, tornándose peligroso transitar y así evitar una posible tragedia».

La Dirección Provincial de Vialidad indicó que la obra del Acceso Sur a Paraná registra un avance del 95%, en un proyecto que tiene una inversión de $500 millones.

Actualmente, entre los trabajos previstos, se ejecutan losas de hormigón sobre el tramo de la colectora derecha. También se colocan barandas metálicas para proteger los muros de contención en diferentes tramos de este acceso. Además, en la intersección con Crisólogo Larralde se realizan tareas de concreto asfáltico.

“Esta obra mejorará la comunicación no sólo de Paraná y Oro Verde, sino de toda la región productiva”, ha dicho la titular de Vialidad, Alicia Feltes. Y agregó: “Con este tipo de inversiones de la provincia se apunta al desarrollo productivo, seguridad vial y fluidez del tránsito hacia la capital entrerriana”, declaró Benítez.

La obra

La obra en ejecución busca otorgar fluidez al tránsito pasante y paralelamente contemplar el movimiento urbanístico del entorno, logrando la accesibilidad a todas las urbanizaciones aledañas y garantizando una mayor seguridad.

La obra incorpora la semaforización en el tramo que vincula las ciudades de Paraná y Oro Verde, permitiendo de ese modo mayor agilidad en el traslado vehicular y la seguridad peatonal, para lo cual se eliminan las rotondas proyectadas.

Además, el proyecto para el sector más urbanizado contempla una calzada principal con diseño de colectoras a ambos lados. Esta configuración permitirá diferenciar el tránsito pasante que utilizará los dos carriles centrales, con el de las colectoras compuesto por servicios de transporte de pasajeros, proveedores, propietarios de viviendas y todo aquel que deba utilizar esta vía para el ingreso a barrios y retomes.

Se realizó el estudio referente a la seguridad, por lo que se incorpora el señalamiento horizontal y vertical en todo el tramo.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.