La expresidenta del Consejo General de Educación (CGE) y actual directora departamental de Educación de Gualeguaychú, Marta Irarzábal de Landó, se mostró optimista respecto del acuerdo salarial que logrará el Gobierno provincial con los docentes en el marco de la paritaria este año. Landó augura un «pronto acuerdo paritario en la provincia».

“En 2019 llegamos a muy buenos acuerdos en la paritaria de la provincia, sobre todo por la actitud del ministro de Economía, Hugo Ballay, y las propuestas que llevó a la mesa paritaria. Sólo tuvimos cinco o seis días sin clases”, dijo en declaraciones a CNN Radio Gualeguaychú que reprodujo Reporte 2820.

“No hubo conflicto, hubo muy buenos acuerdos incluyendo los trabajos en las comisiones como Salud, Infraestructura, sobre Títulos. Siempre trabajamos a la par con las entidades gremiales”, explicó. En realidad, en 2019 hubo seis días de paro, de los cuales cuatro fueron jornadas de huelga decretadas a nivel nacional, y dos de jurisdicción provincial.

 Landó detalló que en la reunión con Martín Muller, su sucesor, encontró un respaldo al nuevo sistema de auditoría médica para los maestros que presenten certificados porque “en su primer año de implementación se redujo un 30 por ciento el nivel de licencias, ahorrando una suma importante para el Estado provincial. Aunque en ese punto hay diferencias profundas con el principal sindicato del sector, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), que ha pedido su derogación.

«Ante declaraciones infundadas de funcionarias salientes del CGE, reiteramos nuestra exigencia de derogación del decreto 426/19, redactado a espaldas de los trabajadores de la educación, violatorio de nuestro Régimen de Licencias y que ajusta sobre la salud de los docente», señalaron desde el sindicato que conduce Marcelo Pagani cuando se conocieron consideraciones de Landó ya al final de su gestión.

Cómo fue la negociación salarial

A pesar de la lectura optimista que hizo Landó de la negociación salarial docente que hubo en 2019, lo cierto es que el acuerdo se alcanzó después de una trabajosa negociación, que fracasó a nivel administrativo y debió destrabarse con la intervención de la Justicia.

El miércoles 24 de abril, el congreso de Agmer, que ese día sesionó en Larroque, departamento Gualeguaychú, aceptó la última oferta salarial presentada por el Gobierno en el marco de la negociación paritaria que se desarrolló, desde el 22 de marzo, en el despacho de la jueza laboral Gladys Beatriz Pinto, que había dictado la conciliación obligatoria a pedido del Gobierno.

La discusión en el congreso de Larroque giró en torno a la última oferta salarial del Gobierno, un aumento del 22% -10% ya percibido en marzo, más otro 12% en mayo, y una cláusula gatillo de revisión para julio en función del índice inflacionario de los primeros seis meses-, y la certeza de que en el segundo semestre se sumarían “gatillos” trimestrales, con revisiones automáticas del salario en octubre y en enero de 2020.

Pero a ese acuerdo le antecedieron muchos desencuentros.

El congreso de Agmer que sesionó el jueves 21 de marzo en Chajarí rechazó la última oferta que el Gobierno había presentada en la mesa paritaria que se había abierto en la Secretaría de Trabajo luego de los fracasos previos en las reuniones que se llevaron adelante en el Salón de los Gobernadores de Casa de Gobierno.

La resolución gremial movió al Gobierno a presentar ese mismo jueves 21 un pedido de conciliación obligatoria ante la Justicia Laboral. 

La negociación salarial entre el Gobierno y los sindicatos docentes -Agmer, el mayoritario, pero también en la mesa se sientan la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet), el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) y la Unión Docentes Argentinos (Uda)- transitó distintas etapas.

El 12 de marzo, en San Salvador, el congreso de Agmer había rechazado la oferta salarial del Poder Ejecutivo, pero no adoptó ninguna medida de fuerza: sólo exigió al Gobierno la presentación de una nueva propuesta.

Esa nueva oferta salarial se conoció en la reunión paritaria del lunes 18:  la oferta reconocía un 11% corresponde al recupero por la pérdida salarial de 2018 (desfase entre el aumento salarial anual, del 33%, y la inflación anual acumulada, del 46,7%). E incorporó una cláusula de actualización automática semestral (enero-junio).

El tercer encuentro paritario  sobrevino luego de una serie de reuniones que no habían logrado cerrar un acuerdo salarial.

Después de tres sucesivos encuentros en Casa de Gobierno, el Poder Ejecutivo decidió llevar la discusión a la mesa paritaria, en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, y reformular la propuesta salarial que ya había cosechado dos sucesivos rechazos.

En esas primeras reuniones, no hubo acuerdo posible. Primero, fue una reunión formal. Después, en el segundo encuentro ofertó un 15% en tres tramos del 5% entre marzo, abril y mayo; luego, un 15% en dos tramos, un 10% en marzo y un 5% en mayo.

El viernes 8 de marzo se abrió la mesa paritaria salarial en la Secretaría de Trabajo, y entonces el Gobierno presentó la tercera oferta de aumento, un 20%, en dos tramos: 10% en marzo y 10% en mayo. El nuevo escenario permitió desactivar la amenaza de una huelga de tres días, entre lunes 11 y miércoles 13, que había sido votado en congreso por Agmer el viernes 1° de marzo en Concordia. 

Aunque ya al inicio del ciclo, entre el miércoles 6 y el viernes 8 de marzo hubo tres días de huelga, pero enmarcados en una protesta nacional definida por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera).  El miércoles 14 de marzo Agmer reunió su congreso en San Salvador y ocurrió lo previsible: por mayoría se rechazó la última oferta salarial .

La última decisión, previa a la conciliación obligatoria, fue el congreso del 21 de marzo, que aprobó dos días de huelga.

Los paros se cumplieron aún cuando el viernes 22 la jueza laboral Gladys Pinto dispuso la conciliación obligatoria por un plazo de 20 días hábiles. En ese ámbito, hubo cuatro reuniones sucesivas, la última, el lunes 22 de abril, cuando se conoció la última oferta salarial del Gobierno, que Agmer terminó aceptando. De ese modo, cerró la negociación con el Gobierno.

En 2018, el Gobierno había acudido en dos ocasiones a la Justicia Laboral con sendos pedidos de conciliación obligatoria, en abril ante el juez José Reviriego, en noviembre intervino la jueza Gladys Pinto, y así consiguió cerrar los dos acuerdos salariales del año.

La paritaria 2020 no se abrirá antes de que se el tema se resuelva en el ámbito nacional, que podría fijar un piso para todo el país.

Foto: Gentileza Reporte 2820

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.