El aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige en el país desde el 20 de marzo último ha modificado la vida social y ha obligado a muchas instituciones, gobiernos y ONG a modificar sus rutinas. La gente casi no sale a la calle y ello deriva en infinidad de mecanismos tendientes a mantener el contacto, ahora, mediatizadas por la tecnología.

Este miércoles, la Iglesia Católica celebra el Miércoles Santo, con la tradicional misa crismal, que se realiza en la Catedral, con participación de todo el clero, y en la que renuevan sus promesas frente al arzobispo Juan Alberto Puiggari. Pero la cuarentena impide la concentración, y además la curia recomendó que las celebraciones sean sin fieles y transmitidas por redes sociales.

Fue así que el Miércoles Santo abrió un nuevo modo de encontrarse para sacerdotes y arzobispo: fue a través de la aplicación de moda, Zoom, un sistema de videollamadas que adquirió gran envergadura en tiempos de aislamientos por coronavirus.  Según informó la compañía que administra la aplicación gratuita, pasó de tener 10 millones de usuarios diarios a alcanzar un pico de 200 millones de videollamadas por día.

Celebración de Miércoles Santo en la Catedral en 2019 (Foto: Arzobispado).

Y, claro, empezaron a viralizarse las advertencias por eventuales riesgos en la seguridad los usuarios de Zoom.  

Pero al margen de esos detalles, este Miércoles Santo los curas de Paraná mantuvieron un encuentro virtual. «En la sala éramos 48 participantes. Pero varias de las conexiones eran compartidas por tres o cuatro curas. Estábamos casi todos… contando a varios que están fuera de la Arquidiócesis por razones pastorales. Así que fue, por eso, una reunión presbiteral de miércoles santo mucho más rica que de costumbre», detalló el cura Fabían Castro en su web Catolicus.

Contó que al comienzo «se notaba nuestra impericia: fue el debut de una experiencia que vino para quedarse entre nosotros. No entendíamos cómo conectarnos… cómo encender la cámara y el micrófono… cómo apagar el micrófono para que se escuche mejor… cómo participa».

Y agregó: «Pero, con el correr de los minutos, nos amigamos con la tecnología y pasamos a lo más importante: en encuentro humano, fraternal, presbiteral (¿Por qué no ´místico´, porque era en Dios que estábamos en comunión con los otros?)».

El más problematizado con la tecnología resultó Puiggari. «El último en entrar a la sala virtual fue el ´Jefe´-escribió Castro-. Estaba peleando con la conexión desde su computadora por la mala conexión a internet que tenía. Al final, se resigno a hacerla a través del celular. Y así comenzamos ´formalmente´ la reunión presididos por nuestro Arzobispo Juan Alberto Puiggari».

Del mismo modo, este Viernes Santo habrá la tradicional visita a las 7 iglesias, pero con la utilización de patanllas: será virtual.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora