“Considerando la cantidad total de estudiantes de Entre Ríos registrados para rendir la prueba Aprender 2024 y el número de cargos docentes en ese mismo período, surge un resultado llamativo: el sistema provincial presenta, en promedio, apenas cinco alumnos por cada cargo docente. Se trata de un valor extraordinariamente bajo, que expone un desbalance de magnitud entre matrícula y planta docente”, dice un informe sobre Calidad Educativa elaborado por el Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER).

Dice, además: “Es necesario destacar luego del estudio en base a las Pruebas Aprender, que el rendimiento de los alumnos en la provincia de Entre Ríos se relaciona directamente con el nivel socioeconómico y de vida de los estudiantes. A mejor nivel de vida, se muestran mejores rendimientos por parte de los alumnos”.

Y más: “Lo llamativo también es la migración de los estudiantes desde escuelas estatales a instituciones privadas, lo que muestra a las familias buscando mejores condiciones para la educación de sus hijos. También hay que tener en cuenta que hay un porcentaje que no migra de un tipo de institución a la otra, sino que probablemente abandona la escuela. Esto se aprecia claramente cuando a través de los últimos años que los estudiantes de las escuelas estatales disminuyen mientras que los de las escuelas privadas aumentan, pero no en la misma magnitud”.

Abel Antivero, secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), se apuró a contextualizar el informe y los datos que dio a conocer el Consejo Empresario. Durante su reciente visita a la ciudad de Chajarí, sostuvo: “No tengo específicamente esos datos, pero no me sorprenden, sobre todo cuando miras el origen de esos datos. Citan las pruebas Aprender. Nosotros hemos cuestionado las pruebas Aprender, porque en realidad no hacen una evaluación de lo que es el aprendizaje, sino que nosotros entendemos que la evaluación tiene que ser sobre la institución y hacia adentro”.

“Yo si soy directivo de una escuela, no tengo que prepararla para competir contra otra escuela. Al  contrario. La evaluación es hacia adentro y yo la tengo que pensar para poder mejorar en cuanto a las debilidades que pueden surgir en función de esa evaluación, no para competir con otras”, dijo Antivero.

La seccional Federación de Agmer fijó postura más enfática respecto de aquel informe del Consejo Empresario: planteó que “mediante datos sesgados y evaluaciones estandarizadas busca instalar un discurso de ineficiencia sobre la educación pública. La educación no es un gasto, ni se mide con criterios empresariales”.

“La educación no es un gasto, ni se mide con criterios empresariales”, señaló el sindicato. “Este tipo de informes son intencionales, buscan preparar el terreno para el ajuste y el avance de intereses que conciben a la educación como un negocio y no como un derecho. El informe que dice que ´sobra personal docente´ y que hay ´un docente cada cinco alumnos´. Es falso y tramposo. Muestra como exceso lo que en realidad es fragmentación: docentes con pocas horas cátedra que, sumadas entre varios, apenas completan un cargo. Mezclar horas sueltas, cargos rurales, educación especial, hospitalaria y equipos de apoyo para inflar números no es un error técnico, es una maniobra”, fustigó Agmer Federación.

Y puntualiza: “A esto se suma una distorsión aún mayor: el informe contabiliza dos veces a docentes que trabajan en más de un cargo, sin aclarar que en el segundo cargo —según el artículo 40° de la Constitución— perciben un 40% menos de salario, aun teniendo las mismas responsabilidades laborales. Esta forma de conteo infla artificialmente la cantidad de docentes y oculta una realidad conocida por los docentes: para llegar a fin de mes hay que hacer malabares”.

En ese marco, reprochó que quien “hizo ese informe claramente no conoce cómo funcionan las escuelas. Los que estamos adentro sabemos que no sobran docentes: faltan cargos para cubrir necesidades reales. Los números aislados, sin contexto, solo sirven para armar titulares engañosos y confundir a la sociedad, con medios que no chequean quién escribe, ni desde dónde”.

“Nada de esto es casual -subrayó-. Estos informes aparecen siempre en enero, justo antes de las discusiones salariales. Es una estrategia conocida: instalar datos falsos para poner a la sociedad contra los trabajadores de la educación. Ya se intentó con el tema licencias, se demostró que era mentira, y ahora se repite la misma operación, disfrazada de informe técnico”.


Foto: La Lucha en la Calle

De la Redacción de Entre Ríos Ahora