Quizá es por este tiempo de pandemia, de distanciamiento y de falta de fieles en las iglesias. O por la inseguridad. Sea como fuere, lo cierto es que la escena que muestran las iglesias en este tiempo resulta turbadora. Un banco de este lado; del otro lado, una imagen de la Virgen. En medio, una reja que separa. La reja está puesta en la entrada, de modo que ningún fiel puede acceder a la nave central. Aislados, separados.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

