La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) irá a las urnas el próximo 7 de agosto para renovar autoridades.

La decisión fue adoptada en el último congreso del sindicato de los estatales, que tuvo lugar en Paraná el jueves 11 de este mes.

Oscar Muntes, que llegó a la conducción de ATE en 2015, dijo: “En 2015 había 15.602 afiliados y, a la fecha superamos los 18.000 afiliados y sigue creciendo, debido a la militancia de base y la presencia del gremio en las unidades laborales de Entre Ríos, a pesar de los profundos inconvenientes que tenemos para funcionar”.

De momento, nadie quiere hablar de candidaturas. Ni Muntes acepta hablar de reelección. «Todavía no lo hemos charlado. Venimos de mucho desgaste en el sindicato», dice.

Muntes llegó a conducir ATE en septiembre de 2015 en alianza con Francisco Garcilazo, como adjunto, con quien hoy no hay buen diálogo. Garcilazo fue sancionado por el consejo directivo provincial por inconducta al haber resuelto, en forma personal, participar de las elecciones de autoridades en el Instituto Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper). Le aplicaron 45 días de suspensión. 

La Agrupación Anusate, oficialista, tiene la conducción de 8 seccionales de ATE en la provincia; el resto, está en manos de la Verde y Blanca, que estuvo al frente del gremio de los estatales hasta 2015.

La alianza entre el dirigente uruguayense Oscar Muntes y Francisco Garcilazo, un municipal de Paraná, se quedó con el triunfo en las elecciones de ATE que se desarrollaron el 2 de septiembre de 2015. Pero la asunción de la nueva conducción no se pudo concretar sino hasta finales de 2016, cuando el Ministerio de Trabajo de la Nación saldó una impugnación que había presentado la opositora Lista Verde y Blanca.

Ahora, Muntes dice que antes de definir lista para la elección provincial se debe encarar «una autocrítica profunda en la agrupación».

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.