El vicegobernador Adán Bahl evaluó la situación económica nacional derivada de la últimas medidas adoptadas por la administración del presidente Mauricio Macri y dijo que  “la situación  exige buscar alternativas para que el impacto de la crisis no recaiga sobre las personas más vulnerables” y opinó que “más allá de que el dólar suba o baje esta semana, el daño ya está hecho”.

En declaraciones al programa «A quien corresponda», de Radio de la Plaza, Bahl sostuvo: “Me resisto a pensar que lo que dice (el ministro de Hacienda, Nicolás) Dujovne, que el único camino es cerrar el déficit fiscal y conseguir más financiamiento, sea la única opción. Para mí, no es cierto que haya un único camino. Hoy escuchamos que se habla del dólar, del crédito, del mercado, pero de lo que necesitamos volver a hablar es de producción, de agroindustria, de construcción, de infraestructura, de empleo. Lo que necesitamos en Argentina es que la especulación ceda y se pongan en marchan los mecanismos productivos”.

“Eso es lo que esperamos escuchar en los anuncios, propuestas concretas que involucren a los sectores productivos. Si los que escuchamos son palabras vinculadas a más deuda, a más ajuste y no escuchamos ningún anuncio con propuestas concretas que involucren a los sectores productivos, no le veo una salida a esta crisis en el corto plazo”, sentenció.

Bahl opinó que “la situación exige buscar alternativas para que el impacto de la crisis no recaiga sobre las personas más vulnerables” y analizó que “la semana pasada tuvimos una corrida cambiaria muy fuerte, en dos días el peso tuvo una devaluación récord y todos quedamos pendientes del dólar: la economía, los industriales, la población. Y en ese marco, la comunicación del gobierno fue vacilante y confusa y hasta que no regrese Dujovne de Washington –adonde fue a reunirse con el Fondo Monetario- no sabremos muy bien cuál será el plan que se llevará adelante”.

El vicegobernador describió que en este panorama “algunos hablan de los cuadernos, de la corrupción y de la herencia con ánimos de desentenderse de los propios errores. Otros discuten sobre los shock externos, de Turquía y Brasil. Y muchos otros vemos que el problema es el resultado de un modelo económico que ha llevado a una mayor debilidad financiera y a menores chances de reactivación”, sostuvo Bahl.

El vicegobernador agregó que “El 2018 comenzó con un anuncio del gobierno que prometía un crecimiento al 3 por ciento, controlando la inflación. Y por el contrario vamos a terminar este año con una caída del 1,5 por ciento o más y con una inflación en torno al 40 por ciento, y eso sí o sí va a afectar el presente y el futuro de todos los argentinos”.

Consultado respecto del futuro panorama para la elaboración del Presupuesto 2019, Bahl mencionó que “cuando elaboramos los Presupuestos tenemos en cuenta distintos indicadores macroeconómicos que el gobierno nacional anuncia, como la inflación, la perspectiva de crecimiento del PBI, la perspectiva del dólar promedio durante el año. En este caso, se trata de  variables que hoy no conocemos y por eso hay que estar muy atentos a esos números para poder elaborar el Presupuesto provincial y que eso se cumpla, por lo cual estamos en una situación de mucha incertidumbre. Será imperioso saber esto en los próximos días para elaborar el Presupuesto”.

En este contexto, Bahl consideró que “Acá está en juego el país, no un partido político ni un proceso de elección o reelección, y todo el mundo político debe estar predispuesto a responder ante el llamado del Presidente para colaborar, aportar, hacer lo necesario y dar esa confianza que necesita transmitir el gobierno a la población, a los mercados y al exterior. Es muy difícil poder llevar tranquilidad a la población cuando se le habla solo a los mercados”, explicitó.

“Es necesario que Macri escuche a la oposición porque esto nace como un problema político y luego se traduce a lo económico” pero “el problema es que no hemos visto en los últimos años una apertura a tener un dialogo abierto con todos los sectores de la política”. “Hoy la mayor parte de la gente está pensando cómo pagar la boleta de luz o la del gas, cómo va a llenar la heladera, y no tanto en el dólar, en los créditos y los activos financieros que son lo que los medios nacionales ponen en el centro de la discusión”.

El vicegobernador reconoció que “indudablemente esta situación tiene un impacto” sobre las finanzas públicas de la provincia “porque los ingresos no están dolarizados”. De todos modos, aclaró que “este compromiso que tomó el gobierno provincial en dólares no tiene una participación tan significativa en el producto bruto provincial o en las cuentas provinciales y por lo tanto no tendrá un impacto tan significativo”.

“Si estuviéramos totalmente endeudados en dólares deberíamos estar preocupados, pero esto afecta más a la gente que a los gobiernos. En Argentina, el 65 por ciento de los jubilados no llega a 8.000 pesos, la mitad de la población gana menos de 12.000 pesos, la inflación está disparada y afecta el poder adquisitivo de los salarios, en el contexto actual no abunda las oportunidades de empleo. Por eso el mayor impacto es sobre el bolsillo de la gente, porque para la mayoría de las personas esta situación significa recortar en comida y en remedios”, advirtió.

Por último, mencionó que la situación del dólar “impacta inmediatamente en el costo de los remedios, en todos los servicios de salud, en el combustible; el dólar impacta en toda nuestra economía”. “Cuando uno ve un auto en la calle, dos de cada tres pesos de ese auto son dólares porque las partes se traen del exterior; en el supermercado aumenta la leche y los alimentos. Por eso digo que estamos en un situación preocupante que exige buscar alternativas que no impacten a las personas que están en situación más vulnerable”, concluyó.