Todo empezó con un planteo que hicieron en el Concejo Deliberante de Paraná los concejales Francisco Avero y Walter Rolandelli, del bloque radical, y Maximiliano Rodriguez Paulin, del Pro: le solicitaron al intendente Adán Bahl que reviera la decisión de imponer el aislamiento en la ciudad, medida que rige desde el lunes 31 de agosto y que derivó en el cierre de bares y restaurantes y los gimnasios, y que les permita reabrir para evitar el colapso de esas empresas.
Los ediles opositores presentaron un proyecto de comunicación en el Concejo Deliberante de Paraná mediante el cual manifestaron «rechazo a la decisión de los Poderes Ejecutivo Nacional y Provincial de prohibir las actividades en centros culturales, restaurantes, cafeterías, bares y gimnasios, y por el cual instamos a rever estas medidas con carácter de urgente».
El planteo de Juntos por el Cambio encontró una dura respuesta en el jefe del bloque de concejales del Frente Creer Entre Ríos, Sergio Elizar. “Lamentablemente hay un sector de la dirigencia que exhibe actitudes oportunistas ante la tragedia colectiva que significa el coronavirus y pretende aprovechar este contexto para buscar un posicionamiento político de manera irresponsable”, sostuvo Elizar, en respuesta a un proyecto de comunicación presentado por los concejales Maximiliano Rodríguez Paulín, Francisco Avero y Walter Rolandelli cuestionando la disposición del aislamiento social, preventivo y obligatorio en Paraná frente al rebrote de la enfermedad.
Los concejales Avero, Rolandelli y Rodriguez Paulin, que aprovecharon el calificativo de “oportunistas” que les endilgó Elizar. “Somos oportunistas, por eso el 2 de mayo planteamos que Paraná podía llevar adelante un esquema de cuarentena administrada, controlando los cinco puntos de accesos al área metropolitana. Lamentablemente, esos controles no se hicieron hasta el momento en que el panorama sanitario empeoró. A principios de mayo, propusimos transformar buena parte de la ciudad en un gran café a cielo abierto, habilitando las calles y plazas para que bares, cafés y restaurantes puedan extender ´gratuitamente´ sus actividades hacia afuera de sus locales y atender a sus clientes, manteniendo la distancia social, permitiéndoles abrir, trabajar, mantener los empleos y mantener así viva a Paraná. Esta medida fue adoptada meses después por el Intendente Bahl pero no gratuitamente”, sostuvieron.
“Somos oportunistas –agregaron- por eso el 9 de mayo dijimos que los gimnasios eran ya uno de los rubros más castigados por la paralización de actividades, a consecuencia de la cuarentena, y acompañamos el pedido de sus dueños y profesores de reapertura. El 27 de mayo, presentamos un proyecto de ordenanza en el que propusimos beneficios para el sector hotelero y gastronómico, gimnasios y locales comerciales, reduciendo a la mitad la tasa comercial que pagan, y eximiéndolos del pago del derecho por ocupación de la vía pública. Propusimos también que en caso de epidemias, inundaciones y otros acontecimientos imprevistos de fuerza mayor el Intendente Bahl pueda autorizar la utilización del Fondo Municipal de Turismo para auxilio económico financiero del sector. El peronismo no acompañó estas propuestas”.
Y plantearon que también son “oportunistas por eso el 30 de julio les solicitamos Gobernador Bordet y al Intendente Bahl a que convoquen a una mesa de diálogo con los representantes de las apps de delivery y los representantes de comercios y emprendedores locales para reducir las comisiones que las primeras les cobran, considerando el contexto de crisis que el sector gastronómico está atravesando. Esta mesa no ha sido convocada aún. El 7 de agosto, le pedimos al Intendente Bahl la instrumentación de líneas de subsidios a los jardines maternales particulares que, desde el inicio de la pandemia y el aislamiento, están sin poder desarrollar sus actividades. Los fines de semana, las maestras jardineras venden empanadas y pastelitos para juntar el dinero necesario para subsistir. La respuesta del Municipio fue ofrecerles un puesto gratuito en la feria”.
Recordaron también que el 27 de agosto pidieron a Bahl “que autorice la extensión del horario de apertura, y de atención al público, de las actividades gastronómicas exclusivamente en bares, restaurantes y cafés de nuestra ciudad hasta las 23, porque la apertura parcial implementada resultaba insuficiente. La respuesta al pedido fue contundente: les prohibieron trabajar”. Y concluyeron: “Si estar del lado de las maestras jardineras, de los dueños y profes de gimnasios, de los emprendedores gastronómicos y comerciantes, de los que todos los meses pagan alquileres, sueldos, tasas municipales, impuestos provinciales y nacionales, que dan trabajo genuino a los paranaenses, y que apuestan e invierten en nuestra ciudad para que crezca es ser oportunistas, entonces seremos los más oportunistas de todos”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

