El paro de los choferes de colectivos que se inició el sábado en Paraná continúa este martes al aguardo de una resolución que destrabe el conflicto.
La medida de fuerza, resuelta por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), ha tenido un acatamiento dispar, aunque se apoya en un dato concreto: la falta de pago del 25% de los sueldos de marzo por parte de las empresas prestadoras, Ersa Urbano SA y Transporte Mariano Moreno SRL, las firman que conforman Buses Paraná, concesionaria del servicio.
Marcelo Lischet, gerente de Mariano Moreno, insistió en la situación de emergencia que atraviesan las empresas producto del aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige desde el 20 de marzo y que paralizó la economía.
Sin pasajeros para transportar, los ingresos se han retraído y eso imposibilita cumplir con el pago de salarios. El empresario, no obstante, dice que no acuerda con todos los planteos de la UTA por cuanto la devolución de los días descontados por paro es una decisión firme, y se está discutiendo en la Justicia.
Lischet dijo que aguardan resultados de las gestiones de la Provincia ante la Nación para conseguir un auxilio financiero que les permita saldar la deuda salarial esta semana, y además espera que en las próximas horas la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos resuelva el pedido de conciliación obligatoria planteado por las empresas.
El sábado, Lischet había dicho a Entre Ríos Ahora que la medida de fuerza de UTA no tenía acatamiento total. Desde la cámara que agrupa a las empresas prestadoras del servicio aseguraron que la medida de fuerza tiene un alcance parcial, y que no circula sólo el 40% de las unidades. También desde la Municipalidad de Paraná confirmaron que la huelga no afecta de manera total al transporte público de pasajeros en la ciudad.
En declaraciones a Entre Ríos Ahora, Marcelo Lischet, titular de Transporte Mariano Moreno SRL, que junto a Ersa Urbano SA conforman Buses Paraná, la concesionaria que desde julio de 2019 opera el servicio en la capital entrerriana, minimizó el impacto de la huelga de los choferes. El empresario se mostró sorprendido por cuanto el paro sólo alcanza a Paraná pero no al resto del país, donde las operadoras del servicio también están en dificultades para cancelar salarios por el parate que supuso el aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige desde el 20 de marzo último para prevenir la propagación del coronavirus.
Lischet aseguró que las empresas adeudan «sólo el 25% del salario de marzo», pero negó que haya compromiso de devolver los días descontados por los paros de los meses de julio y agosto de 2019, cuando la ciudad estuvo casi 20 días sin servicio. «Nosotros llevamos el tema a la Justicia. Decimos que día no trabajado, día que no se paga. El gremio reclama el pago de esos días descontados, pero nosotros sostenemos el principio que los días no trabajados no se pagan. Ahora, esperamos que el tema se resuelva en la Justicia», dijo el empresario.
Respecto de la posibilidad de que el conflicto pueda destrabarse, confió en las negociaciones que está encarando la Provincia con la Nación para conseguir un auxilio financiero a las empresas.
Consultado por este sitio, el subsecretario de Transporte de la Municipalidad de Paraná, Diego Dlugovitzky, también confirmó que la huelga del transporte urbano es «parcial» este sábado y no en forma total.
En cambio, Sergio Groh, secretario gremial de la Unión Tranviarios Automotor (ATE), aseguró que el acatamiento al paro de este sábado ronda el «90%».
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

