Los trabajadores del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) volverán este viernes al paro.
Será la sexta huelga en el organismo que se adopta en forma autónoma en el marco de un reclamo que se ha venido agudizando: la necesidad de contar con un regimen laboral específico para la atención de niñez.
Los empleados del Copnaf quieren salir del escalafón general, y contar con un regimen laboral diferenciado, y también un sistema jubilatorio propio. Pero el reclamo se estancó porque en medio surgió el pedido de un adicional específico para el sector.
El planteo fue de un adicional de $13 mil, pero desde Economía les ofertaron $2.600. Empezó un tira y afloje entre autoridades y trabajadores. Finalmente, los empleados de Copnaf aceptaron aquella cifra de $2.600, pero que fuera retroactiva a julio. Les dijeron que no.
«Nosotros pedimos un regimen especial para los trabajadores de niñez. Es una deuda histórica que tenemos. Estamos como trabajadores en el escalafón general, siendo que el Copnaf es el organismo rector encargado de las políticas píblicas sobre niñez, adolescencia y familia», dice Norma Alonso, delegada de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
Y agrega: «El trabajo nuestro es muy específico. Requiere especialización, profesionalización, compromiso con la tarea, y no tiene relación eso con el salario que percibimos ni con las horas que trabajamos, que son muchas. La tarea es ardua, dolorosa, agobiante, compleja, y tampoco tiene relación con la jubilación. Este año logramos darle forma al reclamo y lo estamos llevando adelante en toda la provincia».
Alonso señala que el sexto paro que se cumplirá este viernes «es histórico», y explica los motivos: «Nunca antes se ha hecho un paro solo en el Copnaf. Siempre han sido convocado por ATE. Estos son seis jornadas históricas de paro sin concurrencia».
En medio de los reclamos, hay clima de zozobra en el organismo. El anuncio de que la actual presidenta, Marisa Paira, suplirá a Laura Stratta al frente del Ministerio de Desarrollo Social abrió el interrogante respecto de quién la suplantará. Las versiones empezaron a circular con insistencia.
«No sabemos quién viene. Hay un hermetismo bastante grave. Circulan nombres. Decimos que esta pelea que nosotros llevamos adelante coloca una vara muy alta en la conducción del organismo. No vamos a aceptar a cualquier persona. Circulan algunos nombres que son polémicos. Hay personajes que históricamente han sonado como presidente. No sabemos qué va a pasar. Sí sabemos que la pelea la vamos a sostener, el reclamo lo vamos a sostener», asegura la dirigente.
La medida de fuerza ya tiene su impacto en la atención que brinda el Copnaf. «Pero como hay mucha precarización, lo que no lo hace el personal de planta, lo hace el personal contratado de obra, y el personal que tiene convenios con ONG, que cobran sueldos miserables», puntualiza.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

