La Justicia está transitando los últimos paso para elevar a juicio la denominada causa del clero, que tiene imputados a cuatro funcionarios de la Municipalidad de Victoria, protagonistas de un hecho insólito y grave: haber arrojado a las aguas del río una garrafa con gas cloro, que derivó en la internación de tres personas en el Hospital Fermín Salaverry con síntomas de intoxicación.
Se trata de una causa que se abrió luego de un hecho insólito que se produjera el último día de 2017 cuando un grupo de operarios de la planta potabilizadora de agua resolvió volcar a las aguas del río Paraná una garrafa con gas de cloro.
El vuelco de ese material contaminante produjo la intoxicación de tres pescadores, que debieron ser internados en el Hospital Fermín Salaberry, de Victoria. Enterado del incidente, el fiscal Gamal Taleb, decidió abrir una investigación de oficio. La tramitación de la investigación penal preparatoria, que transita sus último pasos antes de la elevación a juicio, quedó ahora en manos del fiscal Iván Yedro.
El hecho que ocurrió el último día de diciembre de 2017. Y aunque desfilaron por Tribunales más de una docena de empleados de la Municipalidad de Victoria, finalmente quedaron imputados cuatro funcionarios de la administración del intendente Domingo Maiocco (Cambiemos), uno de los cuales ya se alejó de la función pública.
Uno es el secretario de Planeamiento, César Zucotti, que dejó su cargo en marzo de 2018 en mano de Matías Bardou. Además de Zuccotti, fueron imputados Ramón Cáceres, Sergio Jaime y Daniel Mansilla, trabajadores del laboratorio y de Defensa Civil municipal.
La garrafa se arrojó al río el domingo 31 de diciembre, después de realizar trabajos de reparación en la planta de agua.
César Zucotti, el ex secretario de Planeamiento de la Municipalidad de Victoria, fue quien explicó por qué se hizo ese procedimiento. “Me dijeron que no había otra alternativa. Que había que hacer esto, que ya había un antecedentes de hace 22 años de haber dispuesto un procedimiento así, entonces fijamos la posibilidad de tirarlo. Lo que se estudió es el lugar. Decidimos finalmente que el lugar más apto eran los galpones en las inmediaciones de la arenera. Entonces, cerca de las 3,30 del 1° de enero fuimos con personal y máquinas y lo tiraron al agua y se tiró ahí”, contó.
La garrafa, después de haber sido arrojada al río, emanó gas cloro, y ese gas fue inhalado por un
En principio, la causa está caratulada como “lesiones imprudentes”, que tiene una pena de un mes a tres años de prisión, o la aplicación de una pena alternativa, que es una multa, y conjuntamente la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos, de uno a cuatro años.
La pesquisa no sólo apunta a la Municipalidad de Victoria sino también a la empresa encargada de realizar los trabajos de reparación en la planta de agua, Induquímica SA.
La tramitación de la causa se vio demorada por la realización de una pericia técnica a cargo del área de Medio Ambiente de la Provincia, y también por el pedido de un informe forense solicitado por el querellante en la causa, el abogado Abel Martínez, que buscó determinar la afectación de la contaminación con la aparición de enfermedades entre los pescadores, como asma, cuestión que quedó desechada.
Por ese motivo, la causa mantuvo su carátula como «lesiones imprudentes», y ahora se aguardan testimoniales finales y, después, la elevación a juicio.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

