Desde el 28 de junio último el Concejo Deliberante de Nogoyá tiene para tratar un proyecto de ordenanza para instrumentar el cupo laboral trans en esa ciudad, pero la iniciativa no ingresa en tratamiento de los ediles.
La militante del colectivo LGBT y exprecanidata a diputada provincial por la Nueva Izquierda Keili González alertó por esa situación, y demandó a los concejales «le demandamos el abordaje de la problemática que atraviesa el colectivo de personas travestis y trans respecto a las políticas de empleo ya que resulta central para avanzar en la efectiva inclusión e integración de todas las personas sin discriminaciones y en igualdad de condiciones en la sociedad».
Y planteó «la necesidad de que se trabaje en el proyecto de Cupo Laboral para Personas Travestis y Trans en Nogoyá, para promover e implementar las políticas del trabajo en condiciones dignas, reconociendo las necesidades específicas y particulares de una población especialmente vulnerada por motivos vinculados con la orientación sexual e identidad de género».
El pedido va dirigido a los concejales del frente Cambiemos, del Frente para la Victoria, del Frente Entrerriano Federal y Frente Una Nueva Alternativa que conforman el Concejo Deliberante de Nogoyá.
La iniciativa que se presentó el 28 de junio ante el Concejo de Nogoyá plantea en su artículo 1°: «La Municipalidad de Nogoyá deberá incorporar personas travestis y tras de forma progresiva a su planta de personal, a sus organismos descentralizados y autárquicos, a empresas del Estado municipal o subsidiadas por él, concesionarias privadas de servicios públicos, sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria, sociedades de economía mixta y demás organismos empresariales en donde tenga participación mayoritaria en el capital, un cupo de personas travestis y tras no inferior al 3% del total de su respectivo personal».
Hay pocas investigaciones que permitan asomarse a la realidad laboral del colectivo travestis-trans. A nivel nacional, según datos de 2014, solo el 18% de las personas travestis y trans habían accedido a un trabajo formal. Además, al menos el 80% está o estuvo en situación de prostitución -como un destino al que conducen las distintas formas de exclusión, que culminan en un promedio de vida de 35 años-. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) , 7 de cada 10 quiere otra fuente de ingresos.
“Para nuestro colectivo resulta de suma importancia, pero además lo tiene que ser para la sociedad toda. Entendemos que el cupo laboral es una prioridad estratégica para el colectivo, porque sostenemos que históricamente el Estado y sus instituciones han reproducido e inclusive profundizado las condiciones de exclusión y vulnerabilidad extrema que afectan a nuestra población”, había dicho la dirigente Keili González cuando se presentó la iniciativa.
Hasta ahora, Paraná es la única ciudad en la provincia en implementar el cupo laboral trans.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

