El abogado Federico Fenés, representante legal del traumatólogo  Sergio Alejandro Jmelnizky, denunciado en 2022 por acoso y maltrato en el Servicio de Traumatología del Hospital San Roque, dejado cesante a través del decreto N° 535, dictado el 9 de este mes, reprochó las condiciones de la sanción que aplicó el Ministerio de Salud.

Todo se desencadenó a partir de una primera denuncia que cobró fuerza internamente en el hospital. El 15 de julio de 2022, KL denunció que su hija, JECE, entonces de 13 años, “al ser atendida por el doctor Jmelnizky, dicho profesional le insinuaba cosas indebidas a su hija menor de edad en su presencia”, lo cual la llevó a pensar que el profesional era una persona “degenerada, irrespetuosa, mal hablada”.

“Te estás poniendo linda para mí”, fue una de las frases del médico a la niña. Otra: “¿Por qué te miras mucho al espejo?”. Y una más: “Ah, te estas poniendo linda para mí”.

 

Dejan cesante a un traumatólogo por maltrato y abuso

 

Fenes inició el camino de la vía administrativa para recurrir esa medida disciplinaria y, ante el eventual rechazo y confirmación de la cesantía, acudirá ante la Justicia. “Es un sumario que se ha sustentado en los dichos de la madre de una menor. Cuando fueron a hacer la denuncia en la Justicia, les desaconsejaron ese camino. Y esto, entiendo yo, porque era muy descabellado o no tenía atisbo de seriedad la denuncia”, explicó el letrado.

El letrado cuestionó “la ligereza con que la Administración Pública impone la que es la máxima sanción en contra de un empleado como un despido justificado. Acá se debió en forma ecuánime la investigación real del hecho con los derechos del imputado. Y la verdad, es que hay que decir que uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario, y romper ese estado de inocencia que está anclado en la Constitución Nacional. Tenemos que producir plena prueba que lleve a la plena convicción de que de lo que se denunció o de lo que uno se quejó verdaderamente fue así. Yo estoy convencido  que acá hubo, por parte de la Administración Pública, un exceso en la punición”.

Dijo que se trata de un profesional “de una sólida formación, con más de 20 años de antigüedad en el Hospital San Roque”.

-Hubo dos testimonios en el sumario: el de la jefa del Servicio de Traumatología, Mariela Cantarina, y de la secretaria de los consultorios de Traumatología.

-En primer lugar, si se lee con detenimiento la valoración de los testimonios que brindaron esas dos personas, la doctora Cantarini nunca presenció la queja de la madre, sino que se lo contó la secretaria. O sea que no es un testigo directo, sino que es de oídas. “Yo no vi, me lo contaron”, dijo. Y eso es un testimonio cuyo valor legal es ínfimo. Mientras que la secretaria dijo que no recordaba la situación de la denuncia, con lo cual su testimonio tampoco tiene valor. Pero hablan de otros hechos que habrían ocurrido. Yo no puedo traer a colación como un elemento para tener por acreditado otra conducta porque eso es ilegal, es inconstitucional.

Fenés destacó que en la investigación sumaria “la secretaría dice que ya escuchó otras denuncias, pero esas otras denuncias no se sabe quiénes son ni cuántos fueron. Yo no voy a quitarle entidad al supuesto hecho que sucedió, pero el Estado no puede livianamente tener por acreditado estos otros hechos que se denuncian en donde hay que justamente extremar el cuidado. Hay que probar los hechos y respetar las garantías constitucionales del imputado. Eso es el estado de Derecho. Hay que sancionar, sí, pero sancionar conforme al ordenamiento jurídico. De otra forma, el Estado, que es el primer garante de la legalidad, es el primero que lo incumple.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora