La causa del cura Juan Diego Escobar Gaviria, condenado en septiembre de 2017 a la pena de 25 años de prisión por abuso y corrupción de menores, aguarda resolución de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) por un incidente que deberá ser resuelto antes de ingresar a analizar la cuestión de fondo: la sentencia condenatoria del sacerdote.
El incidente tiene que ver con la recusación que formuló el abogado Milton Urrutia, defensor del cura Escobar Gaviria, a los integrantes de la Cámara de Casación Penal, Marcela Badano y Marcela Davite, a quienes reprocha su «amistad» con el jefe de los fiscales y titular de la Procuración, órgano acusatorio, Jorge Amílcar Luciano García.
En el escrito presentado por los defensores de Escobar Gaviria, Milton Urrutia y María Alejandra Pérez, recusaron a Badano por ser pareja del Procurador General, Jorge García; a Davite, por ser amiga de Badano, y a Hugo Perotti, por inhabilidad técnica, ya que tuvo una intervención anterior en la causa. Tales los argumentos de la recusación de la defensa del cura.
Casación rechazó esas recusaciones, y el caso llegó en queja a la Sala Penal del STJ. Este miércoles 8, Urrutia presentó un escrito de «pronto despacho» en función del «harto tiempo transcurrido desde la llegada de la presente queja a esta Sala y estando soslayado el derecho a la libertad de mi representado, es que intereso se imprima la mayor celeridad procesal que hace al caso y resuelva conforme a derecho el recurso interpuesto».
«Dese 2017 estamos esperando que se resuelva en la Sala Penal el recurso de queja por la recusación que hicimos a la doctora Badano, la doctora Davite y el doctor Perotti. Ese recurso duerme el sueño de los justos en la Sala Penal», dijo. «Parece que para Escobar Gaviria no hay tiempo para resolver. No echo la culpa a los integrantes de la Sala Penal. Para mí, hay empleados de menor rango que están haciendo algo», agrego. «El recurso está presentado en 2017», planteó.
Urrutia aseguró que ya está conformado el tribunal para resolver la queja: lo integran Emilio Castrillón, Miguel Giorgio y Claudia Mizawak. «Hoy Juan Diego Escobar Gaviria está en su derecho de estar en libertad. Pero no se resuelve el recurso de queja. Lamentablemente, algunas causas van en carreta, y otras van en un jet, como la de los contratos en la Legislatura. Evidentemente, acá hay hijos y entenados. Entonces, en una justicia donde no hay tratamiento igualitario, yo no creo. No se está dando igualdad de tratamiento. Hubo una discriminación. Me harté de esta situación», planteó.
Paso a paso
Lo que se discute en esa instancia es un recurso de los abogados defensores, Milton Urrutia y María Alejandra Pérez, que busca dar por finalizada la medida de restricción de la libertad del sacerdote, que desde abril de 2017 está encarcelado en la Unidad Penal de Victoria ante el peligro de fuga.
El 21 de abril de 2017 la Justicia le dictó prisión preventiva, y en esa situación quedó luego de que un tribunal de Gualeguay lo condenara, en septiembre de 2017, a 25 años de prisión. Mientras esa condena no adquiera firmeza, seguirá donde está: la Unidad Penal N° 5, de Victoria.
El domingo 23 de abril de 2017 –un día insólito para la Justicia- el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú confirmó la resolución que había tomado el viernes 21 de ese mes el juez Gustavo Acosta, titular del Juzgado de Garantías de Nogoyá, que le dictó prisión preventiva por 20 días a Escobar Gaviria y lo envió a la cárcel.
Allá, el cura –que fue párroco de San Lucas Evangelista de Lucas Gonzalez entre 2005 y finales de octubre de 2016– fue alojado en uno de los cinco pabellones del penal. El pedido de prisión del sacerdote fue planteado por el abogado querellante, Mariano Navarro, apoyado en lo que consideró como “hostigamientos” por parte del cura hacia las víctimas y también por la insidiosa presencia de Escobar Gaviria cerca de los testigos de la causa cuando ésta estaba en etapa de investigación penal.
Antes de que vencieran esos 20 días, el 9 de mayo de 2017, el juez Acosta aceptó la petición el fiscal Uriburu y elevó la causa a juicio oral. Además, el magistrado decidió prorrogar la prisión preventiva hasta el momento del inicio de los debates, en Gualeguay.
Pero los defensores de Escobar Gaviria, Milton Ramón Urrutia y Juan Pablo Temón, insistieron con la liberación del sacerdote, aunque sin éxito. El 26 de mayor de 2017, el entonces juez de Garantías de Gualeguay -hoy convertido en fiscal de coordinación-, Esteban Santiago Elal, resolvió no hacer lugar al pedido de libertad formulado por los abogados. Además, el magistrado prorrogó la prisión preventiva del cura “hasta que recaiga sentencia firme”.
El cura fue condenado el 6 de septiembre de 2017 por haber abusado a cuatro menores en Lucas González, sitio al cual llegó en 2005 y de donde salió, de apuro, a finales de octubre de 2016, tras una primera denuncia presentada en la Justicia. En tres casos se lo acusó de promoción de la corrupción de menores reiterada, agravada por su condición de guardador; y en uno por abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto.
La condena a 25 años de cárcel no está firme -está en proceso de apelación- pero la Justicia decidió mantenerlo tras las rejas por el riesgo procesal de fuga.
En la Cámara de Casación los defensores de Escobar Gaviria también soportaron un revés.
El 28 de julio de 2017 los defensores del cura interpusieron un recurso de impugnación extraordinaria contra la sentencia de la Cámara de Casación Penal el del 7 de julio de ese año a través de la cual no se hizo lugar recurso de Casación presentado contra la sentencia que había confirmado la prisión preventiva. El tribunal confirmó parcialmente el fallo del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay, y dispuso la prórroga de la prisión preventiva de Escobar Gaviria “hasta la finalización del juicio oral y dictado de la sentencia respectiva”. Aunque en septiembre de 2017, cuando fue condenado, se le impuso la continuidad de la preventiva “hasta que la sentencia adquiera firmeza”.
Por eso mismo, sigue en la cárcel.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

