Por Yamila Rossi (*)
El 20 de junio de 2024, Juan Enrique Ruiz Orrico, entonces titular del Instituto Portuario de Entre Ríos, circulaba en un coche oficial por la ruta 38, en jurisdicción del departamento Uruguay habiendo bebido alcohol. Alrededor de las 4,30 de la madrugada embistió al Chevrolet Corsa en el que viajaban a trabajar al Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento, los hermanos Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años, Leandro Almada, 33, y Axel Rossi, 23. Orrico está siendo juzgado por el delito de homicidio culposo agravado, con una pena en expectativa de 6 años de cárcel. Yamila Rossi, hermana de Axel, escribió la carta que sigue:
Mi nombre es Yamila Rossi, hermana de Axel Rossi, uno de los chicos fallecidos el 20 de junio de 2024.
Por motivos varios no tuve la oportunidad de declarar, caso contrario de haberlo hecho esto es lo que hubiese dicho.
Nuestra vida antes era de una familia feliz, completa, todos los fines de semana era un asado en la mesa, los cuatro juntos, sin motivo de festejo, festejábamos igual. Axel, era mi cuchi, mi hermano, y qué afortunada me siento de eso, me dio una infancia feliz, llena de juegos, de abrazos, era la persona que hacia hasta lo imposible por verme feliz, siempre me recordaba lo linda que era, también me peleaba porque nadie llegaba a ser más lindo que él, era mi jugador favorito, y yo, su mejor fotógrafa en la cancha. Axel era el motor de la familia, el que siempre nos recordaba que había que vivir cada segundo al máximo, sin más palabras. Axel era luz en la vida de cualquier persona que tuvo el honor de conocerlo, la persona con la sonrisa más linda del mundo.
Una semana antes de su muerte, me preguntaba cuánto faltaba para mi viaje de Bariloche, me preguntaba si me había decidido qué carrera seguir, y también me preguntó el color de mi vestido de egresados. La noche del 19 de junio de 2024, cenamos por última vez los 4 juntos: me regaló un celular esa noche, con una sonrisa en su cara. Se fue a dormir temprano porque, aunque era feriado, él tenía que trabajar. Nos dijo hasta mañana, sin saber que era el último.
La mañana del 20 de junio vi noticias, vi el auto, sabía o creía que era él, pero mi corazón no quería creerlo, quería que Orrico esté muerto. Entré en pánico cuando recibí el mensaje de mi papá: “Vas a tener que ser fuerte”, y mi mundo se derrumbó. Mi casa se pobló de gente y yo todavía no caía en lo que pasaba, hasta que recibí un llamado preguntando qué pasó y de mi boca salió: “Cuchi se murió”. Fue ahí, en ese momento, cuando me tuvieron que llevar al hospital.
Me falta mi compañero de vida, el que me vio crecer, el que me cuidaba, me hacía peinaditos cuando era chiquita, mi gran y único hermano. Con él se fueron sueños, nunca pude ser tía, verlo convertirse en padre, verlo ser feliz era mi mayor deseo, no me vio terminar el colegio, ni empezar la carrera, que no fue la misma que le conté aquel día, porque me aterraba la idea de estar lejos de mis padres por lo que decidí quedarme acá. Me imaginaba una vida entera a su lado, momentos felices y tristes. La casa quedó en silencio, la cancha está vacía, y ahora sonreír y vivir la vida tiene sabor amargo, sin embargo su olor sigue en su cuarto.
Orrico, me arruinaste la vida, junto a mis papas, a mis 16 años me obligaste a convertirme en adulta, me da culpa vivir la vida y ser feliz, creo que con todos los años que me quedan de vida va a ser horrible vivir así, lloro cada vez que alguien es tío o cuando veo a alguien con su hermano, porque es la vida que quería tener y vos me robaste. No mataste solo a él, también mataste a mis padres y a mí ese mismo día. Desde lo más sincero de mi corazón, te digo que te odio, pero mucho peor te tendrías que sentir porque me das lástima, me da lástima que con tanto poder seas una persona despreciable, me da lástima que con casi 53 años no sepas nada de la vida, sos un monstruo, tus hijos deben estar decepcionados, 23 tenía mi hermano igual que uno de tus hijos. Míralo a él, y decime si aceptarías que te pague por su vida. No hay plata que devuelva la vida, ni la esencia de Axel, dijiste que eso era lo único que estaba a tu alcance, pero, si fuera yo, mi alcance sería entregarme, y a esto lo digo con una mano en el corazón, mientras lloro escribiéndolo, con todo el respeto del mundo te pido que si te queda un poco de empatía y respeto por la vida te entregues, te encierres en la cárcel, y que te acuerdes siempre de Axel, Lucas, Brian y Leo. Para finalizar, también te pido que te acuerdes de mí, ya que tanto te molesta que publique tu cara, y me mirabas en el juicio, tendrás que saber que hasta mi último día de vida no voy a dejar que nada sea olvidado y que el nombre Axel va a resonar en tu cabeza todo el tiempo, porque si te da vergüenza que hayan grabado tu declaración, más vergüenza te tendría que dar matar a 4 familias, ser un borracho e irresponsable.
(*) Yamila Rossi es hermana de Axel, una de las cuatro víctimas del choque fatal ocurrido el 20 de junio de 2024 en la ruta 39, hecho por el que está siendo juzgado Juan Enrique Ruiz Orrico.

