«Se termina con el humo del Volcadero en Paraná», informó el Gobierno entrerriano en febrero de 2013. Entonces, el exgobrenador Sergio Urribarri junto a la intendenta Blanca Osuna idearon una «solución» al problema de la disposición final en el Volcadero y el permanente problema generado por el humo que, a poco de andar, no fue tal, sino que apenas un parche.
Entonces, se descargaron 2.500 camionadas de tierra. «Las montañas de basura fueron transformadas en playas de descarga aplanadas en terrazas. Se ha desarrollado un movimiento de suelo cercano a los 70.000 m3. Y lo más importante, casi no hay humo», se indicó entonces. “Hace tres semanas la intendenta de Paraná me dijo que las grandes lluvias habían tornado insostenible la situación de El Volcadero, que la cantidad del humo era algo ya intolerable. Hice lo que tenía que hacer: la salud pública no puede esperar las soluciones estructurales, así dispuse los trabajos de movimiento y enterramiento de la basura que han terminado con el humo en El Volcadero, un hecho histórico. En veinte días nuestro gobierno provincial acabó con un problema de Paraná de 40 años”, dijo entonces Urribarri.
El problema de la basura y el humo del Volcadero siguen vigentes.
En la última sesión del Concejo Delibernate, y en el espacio Voz y Opinión Ciudadana el tema fue expuesto.
El sacerdote Ricardo López, de la parrouia Nuestra Señora de Guadalupe, acompañado por las dirigentes vecinalistas Natalia Machuca y Walquiria Pérez, hablaron respecto de lo que definió como “grave situación derivada del Volcadero municipal, por el humo que el mismo genera a diario, lo cual –expresó- produce contaminación, enfermedades y hasta muerte en vecinos de los barrios circundantes, como San Martín, Balbi, Antártida y Mosconi».
“Se trata de una preocupante situación social y ambiental, cuya solución compromete a los gobiernos municipal, provincial y a este cuerpo deliberante, en virtud que existe una ordenanza que debe cumplirse y, además, una sentencia judicial que también debe ser observada por las autoridades”, sostuvo.
Durante su disertación, el prelado remarcó: “La responsabilidad le cabe también a cada uno de los ciudadanos, dado que todos somos responsables de nuestra propia basura, facilitando su tratamiento adecuado”.
En torno al funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Residuos que funciona en el Volcadero municipal, el padre López advirtió ante los ediles que esta “no funciona en todo su potencial y capacidad por falta de medios, de posibilidades y de compromiso”.
“Nosotros no queremos que se cierre el Volcadero sino que se solucione el problema, y se lo controle por parte del organismo responsable, pues allí numerosos y humildes vecinos encuentran su recurso de vida”, comentó, para finalizar.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

