Luego de la feria judicial, la Cámara de Casación Penal de Paraná revisará la condena por abuso y corrupción de menores que pesa sobre el cura Juan Diego Escobar Gaviria, expárroco de la Parroquia San Lucas Evangelista de la localidad de Lucas González, del departamento Nogoyá.
La audiencia fijada para escuchar a la Fiscalía y a los abogados defensores del sacerdote es el miércoles 6 de agosto, a las 9,30.
Fuentes judiciales indicaron a Entre Ríos Ahora que la defensa del cura, a cargo de María Alejandra Pérez y Miltón Urrutia, esperará superar esa instancia para, en caso de que se confirme la condena, interponer un recurso de impugnación extraordinaria ante la Sala de Procedimientos Constitucionales y Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), integrada por los vocales Daniel Omar Carubia (presidente), Claudia Mizawak y Miguel Ángel Giorgio. Es decir, llevarán la discusión al máximo tribunal provincial.
Lo cierto es que en el futuro inmediato, la Cámara de Casación Penal, conformada por los jueces Marcela Davite, Marcela Badano y Hugo Perotti, debe analizar si confirma o revoca el fallo del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay que el 6 de septiembre de 2017 condenó a Escobar Gaviria a la pena de 25 años de cárcel por los delitos de abuso y corrupción de menores.
Los abogados del cura apelaron dicha condena y también la prisión preventiva que el cura cumple desde el 21 de abril de 2017, cuando se lo alojó en la Unidad Penal Nº 5 de Victoria porque intentó contactarse con un testigo a través de una red social.
En aquel entonces, la justicia consideró que el sacerdote ponía en riesgo la investigación. Cinco meses después fue condenado y se lo mantuvo tras las rejas “hasta que la sentencia adquiera firmeza”.
El pasado viernes, la Cámara casatoria resolvió que el sacerdote colombiano debe seguir con prisión preventiva, por cuanto aún persiste riesgo de fuga, ya que no tiene arraigo en la provincia y contaría con los medios económicos para evadirse.
El primer voto del reciente fallo lo formuló la jueza Marcela Badano, quien sostuvo que “se advierte que la situación de Escobar Gaviría en nada ha variado; que el riesgo del peligro de fuga, no se ha visto conmovido con nada de lo que los defensores plantean, ni hay nuevas circunstancias que permitan deducir otra cuestión. Escobar Gaviría no tiene arraigo, tiene doble nacionalidad, tiene los medios económicos que le permitirían evadirse de la Justicia, y se encuentra condenado a una pena muy alta; las razones por las cuales se dispuso que no se le hiciera lugar al arresto domiciliario, por otra parte, subsisten”. A este planteo adhirieron sus colegas, Davite y Perotti.
Luego de la feria judicial, que arrancó el 8 de julio culmina el 19, Casación deberá analizar la cuestión de fondo de la apelación planteada por los defensores del sacerdote: si la condena es correcta o no. La audiencia será el 6 de agosto.
La Fiscalía pedirá que la sentencia sea confirmada, mientras que los abogados defensores, claro, pedirán que sea revocada ya que sostienen que el cura es inocente.
El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, que condenó a Gaviria en 2017 estuvo integrado por María Angélica Pivas, Roberto Javier Cadenas y Darío Ernesto Crespo. Entonces se lo halló material y penalmente responsable por cuatro hechos de abusos y corrupción de menores, que salieron a la luz en 2016.
“Las conductas reprochadas fueron realizadas personal y directamente por el acusado, como así también las mismas se perfeccionaron con el pleno conocimiento y la voluntad de realización de actos de contenido sexual que contaban con las características exigidas por los tipos. Escobar Gaviria actuó, en todos los casos, con intención y voluntad, en todos los casos, quiso lo que hizo e hizo lo que quiso”, dijo en su voto la jueza Pivas.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

