Jorge Julián Christe, acusado del femicidio de su pareja María Julieta Riera, continuará con prisión domiciliaria en la casa de su madre, la exjueza Ana María Stagnaro.
Así lo resolvió este martes el juez de Garantías de Paraná, Mauricio Mayer, en una audiencia donde la Fiscalía y la querella solicitaron la prórroga de la prisión preventiva, en su modalidad domiciliaria.
El fiscal Ignacio Aramberry pidió la extensión de la medida por 30 días o hasta que la causa sea elevada a juicio oral y público; mientras que la abogada Corina Beisel, representante de la familia de Julieta, peticionó que sea por 45 días. Ambos argumentaron que existen el riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación, a través de la intimidación a eventuales testigos en el juicio.
En tanto, los abogados defensores de Christe, Franco Azziani Cánepa y Ladislao Uzín Olleros, pidieron la excarcelación de su defendido, es decir, el cese de la prisión domiciliaria. Los letrados destacaron que desde que se inició la causa, su defendido nunca fue denunciado por inconducta o alguna falta que ponga en riesgo la investigación.
La audiencia comenzó a las 13 y terminó cerca de las 15. Tras escuchar a las partes, el juez Mayer resolvió hacer lugar al pedido de la Fiscalía de prórroga de la prisión domiciliaria por el plazo de 30 días, que entendió razonable.
El magistrado consideró que «no es absolutamente descabellado» pensar que Christe pueda amedrentar testigos del juicio. «Entiendo que no es absolutamente descabellado que para mejorar su situación procesal pueda amedrentar testigos», aseveró.

En tanto, resaltó que la herramienta para neutralizar la posibilidad de intimidar testigos es «el arresto domiciliario asegurado con una importante caución».
«Entiendo que esas medias instrumentales tienen un efecto jurídico y simbólico, porque desautorizamos que cualquiera de estos riesgos se pueda disparar. Estamos actuando con un criterio restrictivo, de vigilancia respecto de que lleguemos con un juicio oral y publico limpio y donde se conozca la verdad. También desautarizamos cualquier probabilidad de riesgo actual y concreto sobre cualquier mujer testigo en el juicio», refirió.
Argumentos de la Fiscalía y la querella
En su exposición, el fiscal Ignacio Aramberry pidió la prórroga de la prisión domiciliaria por un mes, por cuanto aún está presente el riesgo de fuga del acusado y el de entorpecimiento de la investigación.
«El imputado no cuenta con arraigo suficiente; existen chances de que pueda abandonar el país o la ciudad de Paraná; o que pueda permanecer oculto en cualquier otro lugar porque así lo indican sus condiciones personales», dijo y recordó que cuenta con recursos económicos a su favor y que tiene una hermana viviendo en Paraguay.
En cuanto al entorpecimiento de la investigación, mencionó que en la recolección de prueba en el lugar del hecho -el edificio en el Instituto del Seguro- se encontraron dos celulares inutilizados, y que para la Fiscalía fue prueba eliminada por el acusado.
A su vez, planteó que «no es descabellado» pensar que Christe pueda intimidar testigos clave para el juicio. Mencionó que la mayoría de los testigos son mujeres, del ámbito social del imputado; como la madre y las amigas de Julieta Riera, y vecinos de calle San Martín.
«Es menester asegurar o disipar cualquier tipo de riesgo o intimidación sobre estas personas. Evitar de que sean víctimas o blanco de violencia contra la mujer», pidió el fiscal y consideró que la prisión domiciliaria es la herramienta más idónea para evitar cualquier riesgo procesal.
Por su parte, la abogado Corina Beisel, abogada de la familia Riera, solicitó 45 días de prórroga de la medida y coincidió con los fundamentos expresados por el fiscal de la causa.
La defensa pidió el cese de la domiciliaria
Finalmente, los abogado de Christe, Franco Azziani Cánepa y Ladislao Uzín Olleros, pidieron el cese de la prisión domicliaria.
«En 200 días de investigación no habido ningún llamado de atención por parte de un testigo y ninguna conducta que pueda entenderse que fuera para boicotear la investigación», resaltó Azziani Cánepa.
Por otra parte, el letrado se quejó por la demora de las peritos del Poder Judicial para entregar un informe que consideran clave para su defensa: el informe psicológico de Christe. «No tenemos la pericia psicológica. Desde el mes de mayo estamos esperando las pericias», afirmó.
Más adelante, subrayó que la defensa y Christe colaboró para que la investigación «haya transitado de manera pacífica».
Por último, descartó que exista el riesgo de fuga, ya que su defendido no cuenta con DNI ni pasaporte, porque fue retenido por la Justicia. «Nos cuesta pensar cómo podría salir de forma ilegal, donde toda la sociedad lo conoce y estamos transitando una pandemia».
Por su parte, el abogado Uzín Olleros aseguró que hace «6 meses nuestro defendido pudo haberse profugado, pero fue y buscó la asistencia de la policía y condujo a los funcionarios policiales al lugar del hecho. Entonces, terminemos con este argumento de que puede fugarse».
Tras oír a las partes, el juez Mayer resolvió que Christe siga con la domiciliaria en la casa de su madre, la exjueza Stagnaro.
El caso
La acusación del fiscal Ignacio Aramberry dice que el jueves 30 de abril, entre las 2,30 y las 2,50, Jorge Julián Christe, 31 años, de ocupación piloto de avión, sin trabajo estable, hijo de Jorge Luis Christe, jubilado, y de la exjueza Ana María Stagnaro, asesinó a María Julieta Riera, 24 años, con quien convivía en un departamento del octavo piso del edificio de Peatonal San Martín 918 en una relación caracterizada por “la violencia de género, habiéndola sometido a maltrato físico, agresiones sexuales, daños a la propiedad y agresiones psicológicas ”.
Aramberry le imputó a Christe el delito de “Homicidio triplemente agravado por el vínculo, alevosía y violencia de género”.
En la acusación, el fiscal destacó un hecho particular: el hombre, luego de dar muerte a Julieta Riera se dirigió, dizque en moto, hasta la Jefatura Central de Police, en el Centro Cívico, para denunciar la muerte de su pareja en un “ accidente ”. No obstante, Christe, luego de haber formulado esa denuncia sobre la muerte de Julieta, fue revisado por médicos que determinaron que en su cuerpo tenía signos de haber mantenido una lucha física.
Basándose en los informes forenses, la Fiscalía aseveró que para producir la muerte de Riera, Christe agredió físicamente a su pareja “y le comprimió manualmente el cuello hasta dejarla en estado de inconsciencia. Aprovechando ese estado, y sin ningún riesgo para sí, la arrojó con vida desde el balcón del departamento 5 °, del octavo pis, del edificio de calle San Martín Nº 918 de esta ciudad, desde 19,38 metros de altura, produciéndose la muerte (…) Producto de las graves lesiones sufridas al impactar su cuerpo sobre el techo de una habitación ubicada en la planta baja de la edificación lindante ”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora