La Nueva Izquierda- Movimiento de Trabajadores Socialistas (MST) dio pelea por ocupar una banca en la Legislatura en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del domingo 14.
Consiguió 13.744 votos, detrás de la fuerza que se ubicó en tercer lugar, los socialistas, sumando sus dos listas que compitieron por separado, que alcanzaron 16.901 votos.
La Izquierda llevó como cabeza de lista a la dirigente Nadia Burgos, a quien acompañaba otra dirigente de peso, la activista trans Keili González. De ese modo, la Izquierda buscó quebrar una hegemonía hasta ahora infranqueable: ubicar en una banca de la Legislatura a una trava.
No alcanzó.
Pero Keili González dice que fue un gran paso el que se dio. «La lucha para estar en la Cámara Baja la vamos a dar. Las travas nos merecemos ocupar los lugares que nos fueron negados históricamente. Si las elecciones no me posibilitan eso, seguiré luchando para que otras compañeras travas y trans, juntas y de forma colectiva, lo hagamos posible. Porque sabemos que generalmente las interacciones que mantenemos con las instituciones estatales están atravesadas por la desvalorización continua de nuestras identidades y no queremos que lxs demás sigan haciendo política por nosotrxs», publicó.
En su muro de Facebook, Keili trazó un panorama de lo que dejaron las PASO del domingo 14. «La Legislatura Provincial es el fiel reflejo de eso, es la institución patriarcal, normada en los estándares de la vida ´normal´ heterosexual. El armado de las listas de los partidos tradicionales te lo dicen todo. Para mí las elecciones son una instancia más de la lucha. Acá nada comienza y nada finaliza», aseguró.
«Sí sostengo que este momento es histórico porque estoy segura que hubo un cambio de paradigma social y político y logramos poner en la agenda emocional de una sociedad las problemáticas que atravesamos en la cotidianeidad las travestis y trans -aseveró-. Mi travestismo creció en los márgenes que conectan con la diversidad, pero en una sociedad que suele despreciarnos. Muchas veces me dijeron que no podía tal o cual cosa y acá estoy de pie y organizada. Luego de las elecciones seguiré luchando desde el lugar que me toque; luchando por esa diversidad que tanto me aproxima a la libertad, porque cada violencia que padecí me hace más potente y no puedo ser de otra forma, porque si hay algo que me atrae, es la lucha por la aceptación de mi diferencia».
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

