Jesús Penayo Amaya dejó de estar al frente de la Asociación de Escuelas Públicas de Gestión Privada de Entre Ríos.

La decisión la tomó, dice, por una cuestión de incompatibilidad: se sumó al reclamo por el desfinanciamiento y el recorte de fondos que soporta la universidad pública.

Penayo Amaya, abogado, es profesor de la cátedra de Derecho Público en la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).

Desde hace diez años es docente en la UNER, y además está cursando la Maestría de Monitero y Evaluación de Políticas Públicas en la Facultad de Trabajo Social, una de las dos facultades tomadas de la Universidad. La otra es la Facultad de Ciencias de la Educación.

«Me fui al lado del sindicalismo», dice Penayo Amaya con algo de sorna. «En realidad, por mi rol de docente en la Universidad estoy con el reclamo, y participo de las marchas, así que me pareció incompatible que por otro lado represente a la patronal de las escuelas», añadió.

Penayo Amaya forma parte del equipo del viceintendente de Concordia, Armando Gay, y ocupa actualmente el cargo de coordinador legal y técnico, de comunición y protocolo del Concejo Deliberante de esa ciudad. Es, además, representante legal de las Escuelas N° 69 y N° 196 San Francisco, que dependen del obispado de Concordia, es actualmente presidente de la Asociación de Escuelas Públicas de Gestión Privada de Entre Ríos y cooperador del Opus Dei.

Cuando Marta Landó asumió al frente del Consejo General de Educación (CGE), tentó a Penayo Amaya para sumarse al frente de la Dirección de Educación Privada, pero finalmente no aceptó.

Con su salida de la presidencia de la Asociación de Escuelas de Gestión Privada, la entidad deberá reorganizarse y elegir nuevas autoridades.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.