«Hemos resuelto instalar una carpa que tiene historia, que tiene memoria, que es simbólica de todas nuestras luchas. Esta carpa se instala en esta Plaza Mansilla y no se mueve hasta no recibir una propuesta salarial que dé cuenta de nuestras demandas», anunció Marcelo Pagani, secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) durante el acto que se realizó en la explanada de Casa de Gobierno.
Fue el martes 2 de marzo, en el segundo de los tres días de paro resueltos por la Agmer al comienzo del ciclo lectivo 2021 y en rechazo a la oferta salarial del Gobierno: ese día el sindicato decidió instalar una carpa blanca en Plaza Mansilla. Este sábado cumple su quinto día como expresión del descontento de la docencia en relación a la falta de acuerdo salarial con el Gobierno.
El viernes 19 de febrero se realizó la tercera audiencia paritaria: entonces el Gobierno ofreció un 15% de aumento salarial más el blanqueo de las sumas en negro que paga desde octubre, que para el cargo testigo, el maestro de grado sin antigüedad, supuso una suba de un 36%. Pero esa propuesta no satisfizo las aspiraciones docentes, que reclaman la «recuperación» de lo perdido frente a la inflación en 2020, 36,1%, más una pauta para 2021. No hubo entendimiento posible, aunque el Ejecutivo decidió pagar igual la mejora.
En 2017 los docentes habían resuelto instalar otra carpa en Plaza Mansilla. Cuatro años después, esa mecánica de protesta se reedita.
César Pibernus, secretario de organización de Agmer, explica: «La carpa es un símbolo para nosotros».
La carpa puesta en un espacio público, asegura, es una continuidad de lo que hace el gremio en forma corriente: disputar y debatir públicamente los problemas de la educación. «Ahora, lo hacemos con un carpa, instalada frente a Casa de Gobierno y frente al CGE», subraya.
-¿Qué es lo que no conforma al gremio en lo salarial?
-Nosotros tenemos, claramente, una sordera, una negación por parte del Gobierno hacia los trabajadores que ya lleva varios meses. Es un Gobierno que usa la pandemia, que ha avanzado sobre los derechos previsionales, que ha congelado el salario, y ha dado un aumento unilateral atrasado. Esto fortalece algunos mecanismos de lucha, reedita experiencias que hemos padecido en otras épocas. La carpa va en ese sentido.
-¿Cómo es sostener la logística de la carpa todo el día, todos los días?
-Es muy difícil para una organización que no tiene experiencia. En nuestro caso, apelamos al acumulado de experiencia que tenemos como Agmer, individual, grupal y colectiva. Desde la comisión directiva central del gremio, en coordinación con los secretarios generales, hemos dispuesto esta carpa, y nos hemos repartido los roles. Se ha resuelto pensando en cómo lo hemos hecho en otras oportunidades. Los secretarios generales se sumaron a un cronograma. Este escenario implica que estemos con mucha presencial a nivel provincial, pero también mucha presencia a nivel territorio.
Cada día, la carpa tiene una temáticamente diferente: exposiciones, charlas, y público que asiste. Cada una de las 17 seccionales de Agmer se rota en la responsabilidad de sostener los paneles y en mantener la guardia por las noches. Hay dirigentes de Paraná, y de los distintos puntos de la Provincia.
Los vocales gremiales de los órganos colegiados del Consejo de Educación, los miembros de la comisión directiva central y los referentes de las seccionales se rotan cada día para estar en la carpa.
«Hemos recibido muchas consultas de compañeros que coincidentemente vienen al CGE, ya sea de Paraná o que viajan del interior, muchos sin respuesta, que se cruzan, vienen y nos hacen la consulta. La carpa es eso: la mística histórica, la gestión concreta y además actividades puntuales que sintetizan el momento que estamos viviendo. Las actividades están dirigidas tanto a afiliados, docentes y público en general», dice Pibernus.
-¿Cuánta gente participa de la organización y en programar las actividades?
-Por día, entre 30 a 40 personas somos las que aportamos. Pero ocupar el espacio público con este tipo de reclamos es característico de Agmer, y por eso involuntariamente estamos formados en este tipo de cosas.
-La carpa se va a sostener hasta que haya un acuerdo salarial. ¿Está muy lejos ese acuerdo?
-El Gobierno tiene que mostrar señales. La carpa es un indicador de que la docencia está cansada del manoseo.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora
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