El arzobispo de Paraná, Raúl Martín, vuelve a mover piezas en la estructura de la curia paranaense. Luego de la salida del vicario general Eduardo Tanger, ahora radicado en España, puso como párroco de la Iglesia Catedral a Fabián Minigutti, que cumplía un rol pastoral en la ciudad de Villaguay. Y mandó a La Paz, sin función de párroco y como vicario, a quien estuvo al frente por más de dos décadas de la parroquia Santa Teresita, el asesor espiritual del Club Atlético Patronato, Diego Rausch.
Ahora, decidió devolver a Paraná al cura Germán Brusa, que en 2022 dejó la diócesis para radicarse temporalmente en Córdoba, donde profundizó sus estudios en la Universidad Católica y quedó a cargo de la parroquia Perpetuo Socorro, de la ciudad de San Franciso. Brusa es un bioingeniero oriundo de la ciudad santafesina de San Martín de las Escobas. Viajó desde su provoincia a Oro Verde para estudiar en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) la carrera de bioingeniería. Se recibió en 2001, en medio de la grave crisis social que se vivió ese año. El titular de la Iglesia lo designó ahora como vicario de la parroquia San Miguel Arcángel, de Bovril, en el departamento La Paz.
En la Facultad militó en la agrupación estudiantil La Nueva Corriente, fue consejero estudiantil y ayudante de cátedra. Se recibió un 20 de diciembre de 2001 en pleno estado de sitio. Sin embargo, nunca llegaría a ejercer como bioingeniero, aunque se desempeñó como docente en la Facultad y jefe de trabajos prácticos en algunas materias. En marzo de 2002 ingresó al seminario Nuestra Señora del Cenáculo en Paraná.
Antes de irse -en medio de una situación enojosa: fue amenazado de muerte mientras celebra misa- dejó un legado importantísimo para la comunidad de la zona este de Paraná.
La idea surgió urgida por la necesidad: a partir de 2010 comenzó el paulatino cierre de la escuela secundaria de la Escuela Privada San Antonio María Gianelli, en barrio Anacleto Medina Sur, y la zona se quedó sin ofertas de nivel medio: así, un grupo de voluntarios empezó a delinear la forma de ofrecer una alternativa, basándose en el proyecto que alumbró en agosto de 2009 en una villa de Buenos Aires, la Escuela Social Nuestra Señora de Caacupé, impulsada por el cura José “Pepe” Di Paola, bastión de los curas villeros.
Cumplió una década en barrio Anacleto Medina la Escuela de Gestión Social Pablo Tarso
En 2013 empezaron las primeras reuniones y en abril de 2014 se inició el ciclo lectivo para primer año: 22 alumnos que asistían de lunes a viernes, de 13 a 18,50 a un aula armada especialmente en el salón de catequesis de la Parroquia San Martín de Porres. La escuela se llamó Pablo de Tarso –el apóstol de Jesús—y empezó a funcionar de un modo distinto: no es una escuela parroquial, ni privada del modo como es el resto de los colegios confesionales. Es social, un formato especialmente reconocido en la Ley. Así nació la Escuela de Gestión Social Pablo Tarso.
Brusa se había ido luego de ser partícipe de una situación violenta en plena celebración religiosa.
A principios de noviembre de 2021, Brusa, un bioingeniero recibido en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), protagonizó una situación enojosa. Ocurrió mientras celebraba misa en una propiedad ubicada sobre calle Los Minuanes, en Anacleto Medina, que había sido recuperada por la Iglesia tras una orden judicial de desalojo. Pero quien la había ocupado llegó en medio de la celebración religiosa y pretendió echar al sacerdote y a los feligreses. Intervino la Policía, y Brusa terminó golpeado y amenazado de muerte.
Según cuenta a Entre Ríos Ahora el sacerdote, Gisela Gómez, empleada en la Municipalidad de Paraná, recibió distintos pedidos para que abandone la propiedad y la devuelva para el uso de la Iglesia Católica. Pero ninguna gestión prosperó. La mujer se quedó con la propiedad, y anexó un negocio, y después la alquiló. Unos de los últimos inquilinos fueron los hermanos Siboldi, involucrados en el triple crimen de Bajada Grande, ocurrido en 2019. Por ese hecho, la Justicia condenó al padre, Oscar, y absolvió a los dos hijos, Alexis Brian.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

