Paola García, 39 años, tres hijos, acudió en tres ocasiones al Servicio de Guardia del Hospital San Blas, de Nogoyá, pero no fue sino a la tercera vez cuando por fin logró que la internen y la diagnostiquen. Un dolor oscuro no le permitía siguiera estar en pie.
Cada día que acudió al Hospital de Nogoyá la atendió un profesional distinto, con diagnósticos diferentes, según la ocasión.
Paola García murió el viernes 23, en el Hospital San Martín, de Paraná, lugar al que fue trasladada después de una serie de intervenciones de distintos profesionales médicos.
La familia de Paola García denunció irregularidades y mala praxis en el Hospital San Blas.
Una médica, Desiré Marquez, de 32 años, quedó señalada por la familia, aunque el abogado Walter Martínez, que representa a la profesional, contó con detalles cuál fue su intervención y de qué modo se dio la atención.
En declaraciones al periodista Maximiliano Medrano, de FM Libertad, de Nogoyá, el letrado contó cómo se sucedieron los hechos.
El dato que resaltó es que la médica Márquez no la atendió el miércoles a Paola García, porque ese día atiende en otra ciudad; sí la recibió el jueves, y fue la única de los tres profesionales que conocieron su caso que dispuso la redacción de la historia clínica.
El abogado Martínez reseñó que el lunes 19 de enero, Paola García acudió al Hospital San Blas, y ese día fue atendida por la médica Victoria Ramón, que la diagnostica con un síndrome respiratorio.
Los hechos, y el desenlace fatal, demostrarían que ese diagnóstico había sido errado.
La segunda vez que Paola García fue por atención al Hospital de Nogoyá, el miércoles 21, es atendida por otra médica, Cecilia Apablaza. Esta profesional va por otro camino, y le habla de una gastroenteritis aguda.
El jueves 22 Paola García vuelve al Hospital San Blas, y entonces sí es recibida por la doctora Desiré Marquez. La mujer llegó refiriendo un dolor abdominal. “Ella, la doctora Marquez, por primera vez empieza a hacerle la historia clínica. Es una historia clínica muy exhaustiva. Después, cuando la trasladan a Paraná, utilizan esa historia clínica”, detalló el abogado Martínez.
Paola García, recordó el letrado, ingresó sola al consultorio de la doctora Márquez. “Estaba lúcida”, detalló. “En un interrogatorio de rutina, le preguntan por consumo de drogas lícitas e ilícitas, y habla de tabaquismo. Quizá por eso fue el diagnóstico errado de la doctora Ramón”, apuntó.
Ese jueves, la médica Marquez la recibe, la atiende y realiza una interconsulta con el cirujano Luciano Juárez. “También la ve una ginecóloga de apellido Tórtora. “Y ambos coinciden. El cirujano Juárez da con un posible diagnóstico, y habla de una enfermedad pélvica inflamatoria. Estaba allí el problema. Pero recién se ve el viernes cuando la trasladan. Y ya no hubo más que hacer”, planteó el abogado.
Pero antes de que trasladasen a Paola Garía estuvo el intento de intervención quirúrgica en Nogoyá. El viernes 23, a las 5 de la mañana, se comunican desde el Hospital San Blas con el cirujano Luciano Juárez. No logran ubicarlo. El profesional recién ingresó al hospital a las 7 de ese día. Deciden enviar a Paola García a cirugía. “Pero cuando deciden operarla, (Luis) Bianchi, el anestesista, se niega a hacer la anestesia. La razón que dio es que hemodinámicamente no estaba bien. Bianchi deja constancia de eso. Entendió que al no contar con Terapia Intensiva el hospital no podían avanzar con la cirugía. Si lo hacían, la irresponsabilidad iba a quedar en manos de Bianchi -evaluó Martínez-. Si hubiésemos tenido Terapia Intensiva, esa mujer todavía hubiera estado viva”.
El director del Hospital San Blas, de Nogoyá, Eduardo Elías, habló del caso y reseño que se inició una investigación interna para determinar si se cumplieron «en tiempo y forma» todos los protocolos médicos y administrativos durante la asistencia de Paola García, la mujer de 39 años que fue ingresada el último jueves, y derivada el viernes a Paraná, donde falleció. La familia denuncia que hubo irregularidades en la atención.
“Nadie quiere defender errores; al contrario, queremos transparentar la investigación para ver si todos los procesos realmente se cumplieron y si las decisiones fueron tomadas en el tiempo correcto”, observó durante una rueda de prensa que ofreció este martes, luego de que el caso tomara estado público. “Es un momento muy doloroso y lo digo como padre y como humano antes que como médico o director. He hablado con cada uno de los profesionales involucrados y la verdad es que están todos muy mal”, señaló.
“Toda la sociedad quiere lo mejor para el hospital para que la respuesta sea la correcta. Estamos analizando cada paso dado desde el primer día”, aseguró.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

