Se instalaron el viernes como una protesta que desbordó las estructurales sindicales. «Trabajadores contratados solos y desamparados, traicionados por el sindicato», dicen las pancartas con las que se identifican.
Llevan adelante su propia protesta, por fuera de la negociación que, hasta el viernes 22 desarrollaron en la Secretaría de Trabajo el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoyem) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
El sábado instalaron una carpa en la vereda del edificio de la Municipalidad de Paraná, y allí siguieron todo el fin de semana. Han cortado calle Corrientes, frente a la Escuela Normal, y este domingo por la noche se agregó un vallado en Urquiza y Buenos Aires. Este lunes transitar por la zona será un verdadero caos.
El conflicto de los «autoconvocados» del Palacio Municipal excede la contención que dan el Suoyem y ATE, que definieron que esta semana convocarán a asambleas para definir los pasos a seguir tras el fin de la conciliación obligatoria y la falta de acuerdo con la administración del intendente Sergio Varisco.
Los 10 días hábiles de conciliación que dictó, el último viernes 8, el secretario de Trabajo, Fernando Quinodoz, tras el conflicto desatado el domingo 3 entre el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoyem) y la Asociación Trabajadores Municipales (ATE), no resultaron suficientes para acercar posturas, y el laudo concluyó a las 0 de este sábado tal y como había empezado: con diferencias profundas entre las partes.
El viernes por la mañana fue la última reunión en Trabajo. Allí, la Municipalidad de Paraná ofreció pagar un bono de 4% para octubre y otro 4% por noviembre, rechazado por los sindicatos por considerar que se trata de una propuesta «insuficiente». Pero a pesar del desacuerdo no se volvió al conflicto, de momento: el Suoyem hará asamblea este martes, y tampoco ATE actuó en la inmediatez.
Roberto Alarcón, del ala municipal de ATE, lamentó que se haya «desaprovechado la conciliación obligatoria». En declaraciones al programa Informales de Radio Costa Paraná 88.1 sostuvo que «los únicos perjudicados por esto son los trabajadores».
Ninguno de los dos sindicatos decidió aportar medidas de fuerza. Sólo anunciaron la realización de asambleas durante la semana para definir plan de lucha.
Respecto de la caída de contratos, el otro punto de fricción, Alarcón dice que los gremios no cuentan con información certera, aunque arriesga una cifra: 1.100 personas que fueron desafectadas del gobierno de la ciudad.
Jorge Brocado, titular del Suoyem, adelantó que a pesar del desacuerdo el fin de semana las tareas se desarrollaron con normalidad y de se modo se desligó de la protesta que se desarrolla frente a la Municipalidad de Paraná.
«Trabajadores solos y desamparados, traicionados por el sindicato», dice un gran pasacalle puesto al frente del edificio municipal.
«Nosotros vamos a defender a todos, sean afiliados o no -planteó Brocato-. Pero no fuimos nosotros quienes los contratamos. Algunos punteros los han hecho contratar, y la gente se ilusiona. Pero el Tribunal de Cuentas ya ha observado esas contrataciones. Nosotros defendemos a los compañeros, pero tenemos que seguir los pasos legales. Tenemos que defender a nuestros compañeros de planta permanente. A esos nosotros nosotros no los contratamos. Que se haga cargo el Ejecutivo», señaló en declaraciones a Radio Costa Paraná 88.1.
Nadie sabe qué pasará con los contratados despedidos que se instalaron frente a la Municipalidad. Ni quién les dará una respuesta a sus reclamos.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

