Nora Irma Morales de Cortiñas, «Norita», lLa histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, recibió el título Doctora Honoris Causa de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), a propuesta de la Facultad de Trabajo Social. A sala llena, el acto se desarrolló este viernes en el Aula Magna de Trabajo Social, que presidieron el rector, Andrés Sabella, y la decana de Trabajo Social, Sandra Arito.

La resolución número 105/2019 señala en sus considerando que la distinción se fundamenta en el aporte realizado por Nora Cortiñas en el campo humanístico, social, cultural, político y particularmente en el de los Derechos Humanos, tanto en el país como en el exterior. También, por su calidad de cofundadora e integrante de Madres de Plaza de Mayo (Línea fundadora), al ser la madre de Carlos Gustavo Cortiñas, detenido desaparecido el 15 de abril de 1977 en Buenos Aires. Carlos era estudiante de Ciencias Económicas, trabajador del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y militante juvenil en la Villa 31 junto al cura Carlos Mugica.

En la resolución que otorga la distinción,  se expresa, además, que se reconoce en ella a las mujeres que hicieron frente al terrorismo de estado al reunirse cada jueves en la Plaza de Mayo, ante la desaparición de sus hijos e hijas en el marco de la dictadura cívico, militar y eclesiástica.

Se destaca también que desde la empatía con otras y otros, se sumó activamente a diferentes causas y levantó otras banderas; siempre en defensa de la vida, la búsqueda de verdad y la justicia; que desde hace algunos años Norita tiene un vínculo estrecho con nuestra provincia, ya que en la localidad de Colón reside su nieto Damián Cortiñas, hijo de Carlos Gustavo Cortiñas. Damián integra el equipo de la Acción de Extensión «Memoria Colectiva y Derechos Humanos» en la que intervienen los familiares de detenidos desaparecidos de Colón, el Registro Único de la Verdad de la provincia de Entre Ríos y la Facultad de Trabajo Social.

Conmovida, «Norita» agradeció cada palabra, cada gesto, de los a ella dedicados en el acto. Se abrazó cada vez que pudo a su nieto y bisnietas que la acompañaban desde la primera fila, y dedicó miradas de afecto a todos, especialmente al grupo de jóvenes estudiantes que, entre la multitud, lograron acomodarse bien adelante y en el piso, para escucharla y tenerla cerca.

No sólo recibió el título de Doctora Honoris Causa. La Facultad le tenía preparado otro obsequio: un bastón especialmente realizado para ella, con su nombre y un pañuelo de las Madres grabado, que realizara un artesano local.

A la hora de tomar la palabra, «Norita» no se extendió en largos discursos, pero fue contundente: dedicó su reconocimiento a los 30 mil detenidos y desaparecidos, a las madres y a los padres que quedaron en el camino de la búsqueda por Memoria, Verdad y Justicia, a las madres y padres que están y caminan a su lado aun: “Todas las compañeras merecen por igual honores y reconocimientos”, recalcó.

“También a mi familia: a mi marido Carlos que sufrió muchísimo, porque mientras yo salía a la calle él se quedaba en casa temiendo por si yo no volvía; a mi hijo Marcelo, que lo dejé tan solo por salir a buscar a Gustavo… nos pasó a todas las madres, y no hubiéramos podido sin nuestras familias, solas no hubiéramos podido. Se los quiero dedicar a ellos”.

“Quiero decirles que yo hablo hoy acá en nombre de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, pero en Buenos Aires quedaron muchas más Madres que están hoy acompañando luchas en las que estamos, todas a la par. Este camino no lo hizo una sola, ni Norita ni otra madre: lo hicimos en la calle todas”, dijo.

De frente a todos, ante un salón colmado, continuó: “Los sueños de nuestros hijos, las banderas que ellos levantaban, las sostenemos hoy en la calle y con la lucha, y nos acompañan muchos más. Tenemos que salir y levantar este país destruido por las perversiones del gobierno que tenemos. Y no es solamente de estos años: este país de lucha sabe. Tenemos comunidades aborígenes que llevan quinientos años peleando por sus derechos, entonces tenemos que tomar ese guante y decir las cosas que a muchos no les gusta escuchar: No al pago de la deuda externa, que es ilegítima y nos somete, no al fraking, no a la megaminería, no a los agrotóxicos. No podemos dejarnos caer ni bajarle las defensas a la lucha, hay que reaccionar, estar en la calle y defender lo que conquistamos”.

Con el pañuelo blanco en la cabeza y el verde en el puño, la homenajeada se refirió a la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito y dijo con contundencia: “Este pañuelo no es más ni menos que la lucha por salvar la vida de tantas mujeres pobres que mueren”.

 

 

Con información y fotos de La Lucha en la Calle

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.