La organización social Barrios de Pie se despegó del frente provincial ‘En Marcha’, propuesta electoral que conformaron otras agrupaciones como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y la Corriente Clasista y Combativa, entre otras.

Julián Jarupkin, dirigente de Barrios de Pie, explicó que el triunvirato de las organizaciones sociales se rompió en Entre Ríos como consecuencia de la división de la organización a nivel nacional, con la salida de la legisladora Victoria Donda y de Daniel Menéndez, que crearon el partido ‘Somos Barrios de Pie’. “Hay una usurpación del nombre Barrios de Pie”, denunció el joven dirigente social.

En ese marco, consultado por Entre Ríos Ahora, Jarupkin opinó que existe un “aplacamiento de las reivindicaciones sociales” y atribuyó ese fenómeno al acercamiento de las elecciones. “Vemos un gran desgaste y una apatía social, y es un fenómeno que está sucediendo en todo el país, no solo en Paraná y Entre Ríos”, dijo.

Explicó que Barrios de Pie comenzó a trabajar activamente en la provincia hace un año y medio y que en ese lapso se vinculó con otras organizaciones sociales con el fin de conseguir respuestas a las necesidades de la gente.

“Cuando comenzamos a caminar los barrios, veíamos una necesidad muy grande de convocar a una movilización popular para visibilizar los problemas que sucedían en los barrios que estaban ocultados por los gobiernos. Necesitábamos una herramienta de unidad y para nosotros fue el triunvirato de las organizaciones sociales”, comentó.

Sin embargo, planteó que esa unidad se rompió en consonancia con el alejamiento de dos dirigentes nacionales de Barrios de Pie. “Esta unidad fue jaqueada por el rompimiento de Menéndez y Donda que deciden irse y continuar con una cáscara vacía de institucionalidad que había logrado en las calles Barrios de Pie, con la historia que tiene que ver con el movimiento que surge en 2001 durante la crisis y el argentinazo. Esta historia parece ser desconocida y hoy se propone una lucha en el ámbito electoral más que en lo social y político para generar la visibilización de la problemática”.

“Esta lucha en el ámbito electoral quiere decir que hay que medir mucho lo que se dice y hace y los tiempos de cuando uno va a salir a la calle”, reflexionó y agregó que pese a ello la organización que encabeza sigue con movilizaciones en todo el país.

“Nos vamos a movilizar para poder empezar a problematizar cuestiones que están siendo dejadas de lado, como los tarifazos y la afectación del sector del cual nosotros representamos.”, señaló y recordó que reclamarán por la tarifa social eléctrica y la tarifa de la garrafa social, dos subsidios afectados por la suba de los impuestos y los recortes.

Para el dirigente, la provincia y lo municipios “no han salido fuertemente a contrarrestar” las medidas de ajuste nacional, aunque reconoció que “es muy difícil” en el panorama actual.

Además, Jarupkin señaló que se necesita una tarifa de transporte pública accesible a los sectores vulnerables. “Alguien que tiene que buscar un trabajo tiene que salir del barrio y una vez que vuelve tiene que comprar la garrafa social, estas cuestiones han desmejorado la calidad de vida a un ritmo acelerado”, sostuvo.

En cuanto al rompimiento del triunvirato de las organizaciones sociales, que salió con fuerza a las calles en la provincia a mediados de 2018, dijo que lo novedoso de esa unidad fue la pelea en conjunto con los sindicatos. Recordó que en un principio se buscó que los distintos ministerios den respuestas a las organizaciones que trabajan en los barrios, pero que el reclamo se aplacó por el ambiente electoral.

En ese sentido, consideró que actualmente “hay un desmedido aplacamiento de la movilización social, tanto de los sectores sindicales, que desde esa fecha han desaparecido del juego político en defensa a de los trabajadores”.

Y aclaró: “Desaparecido en términos de la calle, porque se han sentado en mesas para conseguir una respuesta para beneficiar a sectores que representan. A nivel de las organizaciones sociales pasó algo parecido: empieza a jugar la pata política de las organizaciones sociales en cuanto al adelantamiento de las elecciones. Muchos de los movimientos tienen funcionarios dentro de los gobierno y otros sectores, como la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie seguían con un impulso para salir a la calle”.

“Termina habiendo un rompimiento  con el surgimiento de lo que es la venta del ‘Somos Barrios de Pie’, con la usurpación de un nombre que viene trabajando desde 2001 para cambiar la realidad de los que menos tienen.  Esto es peligroso en términos del trabajo social que veníamos haciendo”, añadió el dirigente social.

Finalmente, planteó que no participan del frente En Marcha, que conformaron la CCC, CTEP y otras organizaciones, entre ellas, la que se escindió de Barrios de Pie. “Se nos pidió que recomiéramos que ‘Somos Barrios de Pie’ y Barrios de Pie éramos lo mismo. Nosotros no podemos llamarnos lo mismo, porque tenemos prácticas distintas desde lo político. Entonces nos dejan afuera del formato del triunvirato y buscan un formato político electoral a través de En Marcha, que era una propuesta de hace un año y medio que quedó caduca”, refirió.

“Esta formación política solo se da en Paraná con este aspecto de ‘En Marcha’. Hay que aclarar que no fuimos invitados. Lo que queremos reivindicar es todo lo que venimos trabajando desde 2001 a la fecha y revindicar realmente cuáles son las prioridades de la organización social que van orientadas a un cambio de fondo: tener un trabajo digno, un techo, que el trabajador pueda cubrir las necesidades de sus hijos. Esas cuestiones van más allá de lo electoral. Si vamos a apuntar a una alianza electoral, queremos que sea hablando de estas cuestiones de base, no queremos generar un cascaron político”, completó.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.