Cien días después de todo, la postal se ha vuelto corriente. La imagen de alguien circulando por la ciudad con barbijo no es nada extraño. Forma parte de la nueva normalidad. Igual que el distanciamiento. Y el resguardarse y salir sólo por lo necesario, lo imprescindible. La pandemia cambió la rutina. Y la rutina es ahora mantenerse a prudente distancia del virus.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

