El arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, parafraseó en la homilía del  TeDeum por el Día de la Independencia al papa Jorge Bergoglio y sostuvo que en este tiempo hay nuevas formas de colonialismo que “pretenden imponer una nueva cultura que hace limpieza de las tradiciones válidas,  de nuestra historia, también de la religión de un pueblo. Estas colonizaciones ideológicas reniegan del pasado y no miran el futuro: viven el momento, no el tiempo, y por eso no pueden prometernos nada”.

La cita no fue azarosa. Entre la feligresía que escuchó el mensaje del arzobispo en la parroquia San Miguel, donde tuvo lugar el TeDeum por el 9 de Julio, estaban el gobernador Gustavo Bordet y el intendente de Paraná, Adán Bahl. El mensaje del arzobispo linkeó con un tema que a la Iglesia le sigue preocupando aún cuando una ley del Congreso de la Nación lo avala: la interrupción voluntaria del embarazo, un derecho que tímidamente se ejerce ahora en el sistema público de salud.

Contra esas nuevas «formas de colonialismo», Puiggari instó a «un fuerte y lúcido sentido patriótico que se exprese en la capacidad de discernir lo bueno de lo nuevo y rechazar los que son anti-valores y se oponen al ser nacional». En ese orden de ideas, pontificó:  «Dios quiera que sepamos vivir y defender la libertad, que supone el cuidado de toda vida, el  respeto de los derechos de los otros, que excluye el egoísmo, porque busca el bien común amando a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres, perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz».

«Ser una sociedad libre es trabajar por una cultura cívica en la que cada uno pase de habitante a ciudadano; de quejarse a ser constructor de una sociedad mejor. Nuestra Patria se construye comprometiendo nuestra libertad personal y social en la búsqueda del Bien Común», afirmó Puiggari.

En una visión peculiar, sostuvo: «A la hora de soñar con un país ideal, la Iglesia mira a su Señor y Maestro, Jesús, que en el monte de las bienaventuranzas ofrece su programa de vida – que acabamos de escuchar – a todas las generaciones de la historia y se nos presenta como la Roca sobre la cual tenemos que construir para tener la certeza de que las tempestades no lo harán sucumbir».

Apeló luego a Dios para que «ilumine a todos los gobernantes y los fortalezca para los grandes desafíos de este tiempo, para que busquen  ante todo el bien de nuestro pueblo procurando el bien común».

 

Fotos: Arzobispado de Paraná

De la Redacción de Entre Ríos Ahora