Un sábado a mediamañana es imposible que Plaza 1° de Mayo, el centro neurálgico de Paraná, esté así, semivacía. La pandemia, y la cuarentena que trajo consigo, recluyó a la gente en sus hogares, y casi no anda nadie. Ni siquiera en este día soleado de otoño.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora