El servicio de colectivos en Paraná todavía no puede salir de la situación de crisis y este martes las gestiones de la Secretaría de Trabajo, que reunió a las partes -Buses Paraná, Municipalidad y el sindicato de los choferes-, concluyeron en fracaso: no hubo a cuerdo y los trabajadores decidieron continuar este miércoles con el paro que iniciaron el martes.
Las empresas adeudan el 80% del aguinaldo, y aunque este martes canceló el salario de julio, lo hizo con la escala vieja, sin la nueva paritaria. Hugo Ruiz, gerente de Ersa Urbano, admitió que las empresas no tienen fondos para pagar. «Pensamos que íbamos a llegar a un acuerdo. Pero no fue así. Vamos a seguir trabajando para resolver este problema», dijo el empresario.
Desde las empresas dicen que faltan $20 millones para sostener el servicio. En julio, el costo del sistema fue de $56 millones y tuvieron ingresos por $36 millones, con lo cual tuvieron un desfase de $20 millones.
A este escenario se llegó luego del vencimiento de la tregua en el transporte público de pasajeros que se abrió el lunes 22 de julio cuando la Secretaría de Trabajo de la Provincia dispuso la apertura del proceso preventivo de crisis que plantearon las dos empresas que prestan el servicio en Paraná, Ersa Urbano y Mariano Moreno.
Las empresas ya consiguieron que la Municipalidad les autorice un aumento por decreto del boleto de colectivo, que pasará de $22,80 a $29, y no a $40 como había reclamado Buses Paraná. Pero el impacto en las tarifas no ocurrirá sino hasta dentro de 15 días.
Entre el jueves 11 y el martes 16, los choferes agremiados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) llevaron adelante un paro de actividades que dejó sin servicio a 110 mil paranaenses que cada día se transportan en colectivos, y le produjo a las empresas Ersa Urbano y Mariano Moreno una pérdida de $1 millón diario. El conflicto se encorsetó tras la intervención de la Secretaría de Trabajo, que dictó una conciliación por un plazo de 10 días hábiles mientras las partes procuran llegar a un acuerdo. Si ese acuerdo no se alcanza, el conflicto reaparecerá: los choferes apenas cobraron el 19% del aguinaldo y las empresas dicen no contar con los fondos para pagarlo. Y menos aún para sostener el servicio, que ya está en violación del contrato de concesión: Buses Paraná, la concesionaria, eliminó el servicio nocturno en forma unilateral.
El aumento de la tarifa respondió a una parte del planteo de las empresas –que en el último año han soportado una brusca pérdida de pasajeros– no resuelve la crisis financiera de las empresas, y por eso los intendentes de la zona metropolitana -Paraná, Oro Verde, Colonia Avellaneda y San Benito- elevaron sendos planteos de asistencia financiera a la Provincia y a la Nación.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.

