El arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, designó como nuevo delegado episcopal para la Pastoral Social a José María Velázquez, exsecretario general de la delegación Entre Ríos del Sindicato del Seguro. Velázquez estará acompañado, como asesores, por los sacerdotes Osiris Daniel Ponce y Ricardo López.

Velázquez dice que su lugar es ocuparse de la situación social. «Ocuparnos de la persona que necesita, ese es el objetivo», dice este dirigente sindical que pasó dieciséis años en el Sindicato del Seguro, donde ocupó los cargos de secretario gremial y secretario general. Su acercamiento a la Iglesia se da desde la adolescencia, cuando cursaba la secundaria en el Colegio Don Bosco.

En Don Bosco formamos grupos juveniles, y después empezamos a trabajar en temas sociales. Así me acerqué al Movimiento de Schoenstatt, no sólo por el desafío que significaba llegar con la Virgen a distintos lugares, sino por lo que podía hacer desde lo social. Me acerqué en el año 73. Y a partir de ahí, lo más importante que me pasó en la vida, fue cavar los cimientos del santuario de La Loma, que se inauguró en 1975. Y el trabajo no fue para quedarse quito: salimos a los caminos, llevamos la Virgen a Hasenkamp, y desde Hasenkamp surgió la peregrinación, que ya lleva tantos años», cuenta.

Después, habla del trabajo que tiene por delante, desde Pastoral Social. «A mí me preocupa el tema de la atención en todos los centros de Cáritas. Para mí es importante ver cómo se distribuye todo lo que recibimos. No me gustaría ver roperos llenos de ropa. Que se distribuya todo lo que se recibe. Eso se hace. Pero me gustaría conocer cómo se hace. De esa forma vamos a ver lo que llega, cuánto demora en llegar al necesitado. Este es un tema personal mío. A mí me interesa esto: ver cómo la ayuda llega a quien tiene que llegar», apunta.

-¿Qué dice el arzobispo Puiggari? ¿Qué misión le puso a Pastoral Social?

-Le preocupa especialmente el tema social. A Puiggari le preocupa la gente, los niños, y los abandonados en situación de calle. También le preocupa la cuestión social que viene en aumento en los comedores. Estuve con el párroco de Guadalupe, en la zona del Volcadero, y me cuenta que de dar 40 platos de comida por día, ahora están ya en los 120. Esto, en el último año. Está creciendo la demanda. ¿Qué hacemos con esto? Nosotros somos la parte de la iglesia, pero no somos el gobierno. En todo caso, tenemos que sentarnos con el gobierno para ver qué solución le damos.

-Venis del sindicalismo. ¿Imaginas un trabajo son los sindicatos?

-La idea que tengo es que toda persona que se quiera sumar, sumarlos. Primero, conocer qué hacemos desde la Iglesia y cómo lo hacemos, porque de otro modo gastamos demasiado fuerza en un punto, y descuidamos otros. Me interesa juntarme con todos. No creo que sea exclusivo de la iglesia asistir al necesitado. Si podemos integrarnos más iglesias, mejor. Yo haré el aporte de parte de la Iglesia Católica. El necesitado no tiene color. Hay que trabajar con todos: organizaciones sociales, Estado, gremios, partidos políticos. Una veta que me gustaría desarrollar es el trabajo con las organizaciones sindicales.

 

 
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.