“Ustedes tienen que pedir disculpas a los concordienses porque en 2023, vos, Enrique Cresto, tus compañeros del Concejo Deliberante…” (…) “sos una sinvergüenza” (…) “vos sos la responsable de los trabajadores municipales despedidos, se cagaron en los concordienses”, se escucha decir al intendente de Concordia, Francisco Azcué (Juntos), dirigiéndose a la concejal Claudia Villalba (PJ), mientras ambos caminaban a la par y la edil, celular en mano, le reclamaba al presidente municipal una reunión para dialogar acerca de los contratos caídos en la Municipalidad de Concordia.

El audio se vuelve enseguida confuso, lo mismo que las imágenes. Queda claro que Azcué le reprocha por los 900 contratos que su gestión dice haber heredado de la anterior e insiste en que sus predecesores deben pedir perdón a la comunidad. Villalba retruca en dirección contraria cuestionando las cesantías y vinculándolas a la “ineficiencia” del actual gobierno municipal.


Todo ocurre en un ámbito nada propicio para que la dirigencia política dialogue, analice, debata e intente encontrar caminos consensuados de bien común. Van caminando, rodeados de gente, acercándose al corsódromo, epicentro de la Maratón de Reyes.

El entredicho tuvo un capítulo complementario a los cruces verbales. Las grabaciones muestran forcejeos entre Villalba y personas que serían de seguridad.

Desde el entorno de la dirigente peronista, aseguran que fue agredida físicamente, y así lo terminó denunciando la propia concejal en la Comisaría del Menor, el Adolescente y la Familia, acompañada de la abogada María de los Ángeles Petit. Mientras que dirigentes oficialistas divulgaban capturas de pantalla con las que dicen probar lo contrario: que la concejal fue la agresora.

En la exposición policial, Villalba relata que Azcué habló con responsables de su seguridad. La edil supone que fue para pedirles que se encargaran de alejarla. De inmediato, cuenta Villalba, “una persona de sexo femenino, quien supuestamente se llama Celeste Saucedo, y la directora de Ceremonial y Protocolo del Municipio, Fátima Arce, me atacan a arañazos y empujones, además de continuas agresiones verbales”. La edil dice además que sufrió “lesiones”.

La publicación de los vídeos en las redes sociales dio lugar a toda clase de comentarios y cruces entre quienes salieron en defensa del intendente y quienes lo cuestionan.

El lamentable y confuso incidente le puso cierre a una semana cargada de tensiones, derivadas de la falta de renovación de más de 140 contratos con aportes y un número no precisado de bajas de monotributistas.

Luego de que se difundieran imágenes de los incidentes entre intendente y concejal, tanto desde una agrupación peronista como desde Juntos por Entre Ríos, reprocharon lo que ocurrió.

Desde el sector oficialista, emitieron un extenso comunicado en el que expresaron: “Los partidos que componemos el frente Juntos por Entre Ríos en Concordia, repudiamos enérgicamente el accionar de la concejal Claudia Villalba quien el día sábado durante el evento de la Maratón de Reyes acostó al intendente y sus funcionarios y agredió físicamente a una funcionaria policial por la espalda propinándole un golpe de puño mientras la policía cumplía con su función”.

“No obstante de las agresiones físicas y el claro hostigamiento que puede verse en un video que ella misma grabó para redes, realizó una falsa denuncia en contra del intendente y funcionarios”, indicaron luego.

Finalmente, señalaron: “Consideramos que este grave hecho no es propio de un concejal que representa a la ciudad, este tipo de acciones dejan en evidencia el daño que le causa a la sociedad, fomentando a la violencia desde todo punto de vista y a la mentira puesto que todos los testigos que se encontraban en el lugar evidenciaron que en ningún momento recibió agresiones ni verbales ni físicas por parte del Intendente ni de la directora de Ceremonial como manifiesta en su denuncia. Basta de corrupción y mentiras”.

En tanto, desde la agrupación Justicialistas Concordia, mencionaron: “Denunciamos públicamente el accionar ‘patotero’ del Intendente hacia la concejala Claudia Villalba. Ante el legítimo reclamo por los 140 trabajadores despedidos, el Ejecutivo respondió con descalificaciones y violencia física. Villalba fue retirada a los empujones por la custodia municipal, en un claro acto de intimidación que atenta contra las instituciones democráticas”.

“No permitiremos que el maltrato y la fuerza bruta reemplacen al debate de ideas y la defensa de los puestos de trabajo”, concluyeron.

Fuente: El Entre Ríos