El diputado provincial, Alberto Rotman (Cambiemos), presentó en la cámara de Diputados de Entre Ríos un proyecto de ley por el que se procura prohibir la tenencia, fabricación, comercialización, depósito, venta al público mayorista o minorista y uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería.

La provincia ya cuenta con una ley que regula el uso de la pirotecnia. Se trata de la Ley N° 10.282, promulgada en 2013, que ordena y sanciona la comercialización de pirotecnia no homologada.

«A los efectos de esta ley se entiende por pirotecnia al arte, ciencia, industria o técnica de preparación y manejo de fuegos artificiales, explosivos y toda clase de inventos con pólvora, con fines recreativos, navales y militares. Se llama cohetería a los dispositivos preparados para que ocurran reacciones pirotécnicas en su interior, como cohetes, rompe portones, bombas de estruendo, triángulos, petardos, triquitraques, buscapiés, luces de bengala, garbanzos, estrellitas y cualesquiera otros análogos en los que se utilice cualquier compuesto químico o mezcla mecánica que contenga unidades oxidantes y combustibles u otros ingredientes, o cualquier sustancia que por sí sola o mezclada con otra pueda ser inflamable sin importar las cantidades o proporciones que contengan esos compuestos químicos o mezclas mecánicas, o la forma y diseño de esos productos o artificios que al ser encendida por el fuego, por fricción, conmoción, percusión o detonación, cualquier parte de dicho compuesto o mezcla pueda producir una repentina reproducción de gases capaces de generar sonido o fuego o ambos», dice la iniciativa de Rotman.

La veda al uso de la pirotecnia que propone el legislador alcanza a los espectáculos públicos e fuegos artificiales, los que, para su realización, «deberán contar previamente con autorización del Municipio en que se lleven a cabo».

«Los artificios pirotécnicos o de cohetería que fueran utilizados para los espectáculos autorizados deberán dar estricto cumplimiento a lo establecido en la Ley Nacional Nº 20.429 de Armas y Explosivos -dice el proyecto-. Los fuegos de artificios para festejos o espectáculos públicos sólo podrán colocarse y quemarse en campos de deportes, estadios, plazas, parques, zonas y predios que ofrezcan una superficie que permita cumplir las exigencias de esta ley para el emplazamiento y zona de seguridad, de acuerdo a las características de los fuegos artificiales a ser quemados».

De no cumplirse con las exigencias del ordenamiento jurídico que se propone, el infractor podría verse obligado al pago de una multa, clausura y decomiso de la pirotecnia o cohetería objeto de la infracción. «La multa será equivalente a dos salarios mínimo vital y móvil y hasta veinticinco salarios mínimo vital y móvil. La clausura de locales comerciales o establecimientos podrá fijarse de 10 a 90 días», se lee en la iniciativa.

Rotman entiende que el uso de la pirotecnia seha extendido y que hoy es comun su uso en «manifestaciones sociales, gremiales, políticas, piqueteras, recitales de grupos o bandas musicales y espectáculos deportivos. Innumerables resultan ser los casos de personas heridas y lesionadas por la manipulación de cohetería y pirotecnia debido no solo a la ausencia total de control sobre la venta de productos de dudosa procedencia o adulterados, sino también por negligencia e impericia de quienes los detonan y ejecutan».

Según datos del Programa de Salud Ocular y Prevención de la Ceguera, las zonas del cuerpo humano más afectadas en los accidentes por pirotecnia son las manos (40%), los ojos (20%) y la cabeza y/o rostro (20%).

El uso en lugares públicos abiertos o cerrados donde concurre masivamente gente puede provocar «consecuencias dañosas a gran escala. Famoso y conocido por todos resultó el paradigmático caso Cromañon, donde por la manipulación indebida de luces de bengala se produjo el incendio de un local nocturno que ocasionó la muerte de jóvenes argentinos, transformándose en una de las peores tragedias vividas en nuestro país», plantea Rotman.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.