La pandemia de coronavirus, y el aislamiento de más de 40 días profundizó la crisis del comercio. Si ya las ventas venían en picada, el encierro terminó de dar el golpe de gracia en algunos sectores. Así, la Peatonal San Martín de Paraná, el escaparate tradicional de la ciudad, empezó a mostrar su rostro más árido, con locales cerrados, negocios que han bajado la persiana, y otros que sobreviven a duras penas.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

