Juan Carlos Godoy es entrenador de vóley y está a cargo del Polideportivo Municipal de Basavilbaso, un sitio que se destinó a alojar a los pasajeros en tránsito que quedaron varados en la ciudad en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio que se decretó en todo el país por la pandemia de coronavirus el último 20 de marzo.

A diario procura que un venezolano, una inglesa, dos italianos y cinco mochileros de distintos puntos del país a quienes la cuarentena sorprendió en la ciudad y de la que no pudieron salir desde hace un mes cuenten con lo mínimo para poder sobrellevar el tiempo de encierro. La Municipalidad de Basavilbaso les garantiza comida y alojamiento, y en ocasiones debe lidiar con el humor puesto al revés de algunos de los ocasionales visitantes.

Los más ariscos, dirá Juan Carlos, son dos artesanos, uno chileno, otra cordobesa, a quienes el aislamiento obligó a permanecer en Basavilbaso. Más de una vez se han “escapado”, ora a vender artesanías por la ciudad, ora a intentar retomar camino hacia Córdoba. La Policía los ha devuelto a su lugar. Por eso, ahora, y a través de las redes sociales han pedido ayuda para poder salir.

«Somos Valeria y Miguel, viajeros y artesanos. Estamos en la ciudad de Basavilbaso desde que arrancó la cuarentena (19 de marzo), estamos en el espacio del polideportivo como seguramente ya muchos saben. Hemos tratado de salir de aquí y seguir nuestro rumbo a Córdoba para poder terminar de hacer la cuarentena en nuestros hogares, hemos buscado por todos los medios posibles y no tenemos ninguna solución, la situación aquí ya no es sostenible, estamos sin dinero y sin provisiones y como saben no podemos vender nuestras artesanías y tampoco nos dejan salir para hacer trueque de artesanías por comida. Estamos buscando una solución, pedimos la ayuda de alguien que pueda llegar a tener unas bicicletas, que ya no usen o si están en algún estado que haya que arreglarlas, nosotros nos podemos hacer cargo, necesitamos llegar a nuestro destino y pensamos hacerlo en bicicleta. Gente de Basavilbaso o alrededores, por favor alguien, quien tenga unas bicicletas que nos puedan donar por favor lo agradeceríamos muchísimo. Esperamos que este pedido no moleste a nadie, solo estamos tratando de llegar a nuestro destino y poder seguir con la cuarentena. Somos Miguel y Valeria, nos encontramos en el polideportivo de Basavilbaso, cualquier cosa aquí estamos, esperando que el pedido no moleste a nadie».

Alberto Marquez es uruguayo y también está varado en el polideportivo municipal de Basavilbaso.

Dice que el día que se decretó la cuarentena estaba con un pie en el ómnibus que lo llevaría a Fray Ventos pero que, en el ínterin, fue hasta un chino de la ciudad a comprar provisiones. En eso estaba: haciendo la fila. La cola no avanzaba, se demoró varios minutos y cuando volvió a la Terminal, el tiempo se había detenido. Se cerraron todas las salidas, todos los ingresos. Y quedó varado en Basavilbaso.

“Me quedé con $2.800. Eso es nada. Necesito volver a mi casa. Intenté salir a dedo, pero me detuvo la Policía y me trajo de vuelta acá”, cuenta a Entre Ríos Ahora. “No habilitan a salir, no hay micros, no hay forma de volver. Y esto se complica muchísimo. Hace muchos días que estamos acá. Vivo de lo que me pueden prestar. En un momento, entrás en un momento de locura. Yo vivo de lo mío, herrería, albañilería, pero ahora no puedo hacer nada”, dice.

Con información de FM Centro de Basavilbaso.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora