Los trabajadores del Super Vea, la boca de comercialización ubicada en Avenida Almafuerte y Avenida Zanni, en Paraná, y que pertenece a la multinacional chilena Cencosud, aprobaron llevar adelante medidas de fuerza ante el riesgo de un posible cierre de esa fuente laboral, que dejaría en la calle a unos 60 trabajadores.
Luego de la audiencia que hubo esta mañana en la Secretaría de Trabajo, y en la que el asesor legal de Vea, Carlos Moro, ratificó la decisión de Cencosud de cerrar la sucursal de Paraná por los altos costos que supone su mantenimiento, los empleados llevaron adelante dos asambleas: una a mediodía, en la que resolvieron mantener los acampes que se realizan luego del cierre del local comercial; y la última, en la tarde noche, con la presencia de dirigentes del Sindicato de Empleados de Comercio, en la que se resolvió aplicar retención de servicios de 11 a 13, y de 19 a 21.
La medida, un virtual paro, procura afectar una franja horaria clave, la del momento de cierre: las dos últimas horas de funcionamiento del local no tendrá actividad por decisión de los trabajadores.
Mientras, los empleados de Vea aguardan con expectación la nueva reunión en Trabajo que tendrá lugar este jueves 14, a las 10.

El acta que se firmó este lunes en Trabajo.
En la asamblea de esta tarde-noche, los trabajadores y el Sindicato de Empleados de Comercio ya evaluaban la posibilidad de que Cencosud comience a enviar telegramas de despido a parte de los empleados, y también se barajó la posibilidad de pedir la conciliación obligatoria en el conflicto, para retrotraer toda la situación al punto de inicio.
La sucursal Paraná de Vea abrió sus puertas a mediados de diciembre de 2001. Ese año, y con una inversión de 5 millones de dólares, Plaza Vea, la cadena de supermercados entonces en manos del grupo Disco/Ahold, abrió sus primeros locales en el interior del país, en Mar del Plata y Paraná. Entonces, con una plantilla de personal de 150 trabajadores, hoy reducido a menos de la mitad. SuperVea surgió en Mendoza, en 1961, pero con la globalización y las sucesivas crisis, los grandes grupos fueron quedándose con su manejo.
Ahora, el dueño de Vea es la cadena chilena Cencosud.
En Paraná, los cambios en el negocio del supermercadismo comenzó a verificarse en la década de 1990.
Recién amanecida la década de 1990, Juan Navarro, un ex ejecutivo del Citibank, comenzó a operar en el país mediante un sistema hasta entonces inédito, los fondos de inversión, y con centro de operaciones en sitios que después serían un lugar común, los paraísos fiscales.
The Exxel Group fue la nave insignia de Navarro a través de la cual inició un rápido proceso de concentración de empresas en bancarrota o fuertemente endeudadas: la idea empresaria entonces era quedarse con firmas que estaban altamente endeudadas o sin rentabilidad, para luego de un proceso de saneamiento, reducción de gastos e instrumentación de un gerenciamiento eficiente, venderlas a un precio mayor del adquirido.
Así, en 1998 el Exxel se quedó con Casa Tía, uno de cuyos dueños era Francisco de Narváez, y sus 61 sucursales en todo el país, incluida Paraná. Pero antes ya había dado otro golpe, al quedarse con la cadena Norte, y convertirse en líder en esos años del sector supermercadista argentino.
Ese mismo año, 1998, el Exxel sumó más alfiles: se quedó con la cadena local de Emilio Abud, que trocó su tradicional logo con los camellos por una identficación nacional uniforme: Norte. Al momento de venderse, Abud era la cadena más importante de la provincia, con siete bocas en Paraná, una en Victoria y otra en Nogoyá.
Al año siguiente, la cadena local Los Hermanitos, propiedad de la familia del ex gobernador Mario Moine, también pasó a manos de Norte. Después, Norte sería absorbido por los actuales dueños, los franceses de Carrefour. Y abrieron el camión para las cadenas de hipermercados que después llegarían: Coto, Walmart, y subsidiaria Changomas, Super Vea, y Disco.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora