Desde el 20 de marzo -este lunes se cumple un mes- la ciudad, la provincia, el país, están en aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus. De un día para el otro, la economía se paralizó, las personas se recluyeron en sus viviendas, y el principal paseo comercial de la ciudad, la Peatonal San Martín tiene un silencio que se siente, se palpa. Negocios cerrados, casi nadie de gente, un paseo entre paréntesis, al aguardo de que todo vuelva a funcionar como antes. Es tal la ausencia que un pozo que se abrió en medio de la Peatonal, rodeado por un cartel de obras, comenzó a cubrirse por la maleza que empezó a crecer. Un inequívoco síntoma de la falta de todo.

De la Redacción de Entre Ríos.