La ciudad tiene una batalla inacaba con la ocupación de los espacios públicos por los privados. Las veredas, por caso, constituyen un territorio de disputas. Lo que en principio es espacio público, destinado al peatón, se convierte en una carrera de obstáculos por vehículso particulares que utilizan las aceras como playas de estacionamiento privadas. La imagen muestra una escena cualquiera, esta vez en Salta al 300: la disposición de los vehículos impiden cruzar por ese lugar, y obligan al peatón a bajar a la calle para seguir su camino.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

