Por Damián Arévalo (*)
Cuidar los recursos de los felicianenses es nuestra prioridad, pero cada vez es más difícil. Debemos tener memoria cuando los fondos sean demasiados escasos.
Ayer, el Senado provincial dio media sanción a un proyecto de reforma previsional que establece un aumento del 1.5% en los aportes patronales para los municipios que tenemos nuestras cuentas ordenadas y somos superavitarios.
Nosotros administramos con responsabilidad, nuestros trabajadores aportan al sistema previsional más de lo que este requiere para el pago de nuestros jubilados. Sin embargo, la respuesta legislativa es aplicar un ‘aporte solidario’ que, en la práctica, funciona como un castigo a la buena gestión.
Este debate no es una simple discusión técnica entre contadores o políticos; tiene un impacto directo en la vida diaria de los felicianenses.
Menos recursos para el desarrollo local: ese 1.5% extra que Feliciano tendrá que transferir a la Provincia representa dinero que se quita directamente del presupuesto para obras públicas, bacheo, iluminación, mantenimiento de caminos, asistencia social o salud.
Hoy en día, el Municipio asume en soledad la compra de medicamentos, traslados sanitarios de urgencia, combustible para los patrulleros y asistencias directas récords. Retirarnos más fondos debilita la única red de contención real que tiene el vecino en el territorio.
El destinatario del ajuste: «El castigo de esta media sanción no es para un intendente ni para una gestión; el ajuste lo termina pagando el vecino de Feliciano al que se le recortan servicios primarios»
Exigimos que se respete el esfuerzo de nuestra comunidad y que la solidaridad no se traduzca en desfinanciar a los municipios que, hoy más que nunca, sostenemos el bienestar de nuestra gente en total soledad. V
(*) Damián Arévalo es intendente de San José de Feliciano.

