“Que Rossi nos trate de violentos es como que Barreda enseñe convivencia familiar”.
Abel Aníbal Antivero ejerce la artillería verbal con una inteligencia voraz. El secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) mantuvo un cruce de palabras, el miércoles, durante una audiencia de comisión en la Cámara de Diputados, en la que se discutió la reforma jubilatoria, con el diputado socialista Juan Rossi.
Rossi lo trató de patotero y redobló la apuesta al hablar de que el gremio “tiene una práctica de amenazas”. Fue a propósito de la definición de Antivero respecto a que ningún legislador va a quedar exento de costo político si vota la reforma.
Antivero se refirió al incidente con el legislador: “Cuando nos acusa de violentos, hay que decir que la violencia se ejerce de arriba hacia abajo con esta reforma previsional que no deja de ser una acción planificada de empobrecimiento. Pero quiero aclarar además que somos trabajadores, trabajadores de la educación. No somos una congregación de carmelitas descalzas”.
“Esta violencia la ejerce el Gobierno el gobierno con una reforma de este tipo que lo que busca es generar un empobrecimiento hacia la clase trabajadora”, lanzó el dirigente docente.
Rossi, lejos de bajar el nivel de intensidad de sus afirmaciones, dio un paso hacia adelante. “Se lo dije en la cara -sostuvo en declaraciones a Radio Plaza respecto de Antivero-. No todo Agmer, pero hay una práctica en Agmer y también en ATE de amenazar. Van a las viviendas de los diputados en los pueblos, en las ciudades, llegan a las casas, han hecho llorar a los familiares, a los hijos. (Antivero) amenazó con que se iba a arruinar la carrera política de varios, que no podrían volver a sus ciudades (si votaban la reforma). Se lo dije en la cara: que repudio la amenaza”.
Rossi explicó que concluida la reunión de comisiones en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados se dirigió al baño, y que al salir “estaba (Antivero) esperándome ahí afuera con un grupo de gente (…)”.
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-No se baja el diputado Rossi -le plantearon a Antivero en el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7.
-Que Rossi nos trate de violentos es como que el dentista (Ricardo) Barrera brinde charlas de convivencia familiar (se refirió así al odontólogo que en 1992 asesinó a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra y que recibió perpetua). Nosotros miramos el Estatuto del Docente y la Constitución. En cambio, hay otros que miran el Código Penal. Es falaz lo que dice el diputado y con eso quiere correr el eje de discusión. Acá debemos seguir remarcando que estamos en la antesala de la posibilidad de que se sancione una ley que nos va a empobrecer, nos va a quitar derechos. Ratifico todo lo que dije en la Cámara de Diputados. Me hago cargo de todo lo que dije. En el marco democrático, vamos a seguir señalando estos cuestionamientos. Hubo un posicionamiento del diputado Jorge Maier que planteó lo que le sucedió a la senadora Nancy Miranda (denunció que uno de sus hijos recibió amenaza de muerte por su voto a favor de la reforma, NdelR): nosotros repudiamos ese accionar. No nos hacemos cargo, por supuesto, lejos estamos de eso. Expresamos nuestra solidaridad en ese sentido, más allá de que votó a favor de una iniciativa que nos quita derechos.
-¿Qué sucedió en el pasillo con Rossi?
-En el pasillo, yo estaba solo y lo encontré al diputado y le expliqué que el planteo que hacíamos es político. En todo caso, lo más agresivo que pudo haber recibido Rossi de mi parte es cuando le dije, reiteradas veces: “Ni Una Menos”.
-Bueno: a eso hay que contextualizarlo. El diputado Rossi recibió denuncias por violencia de parte de integrantes de su propio partido, el socialismo, incluso de un grupo de mujeres que se alejó del partido. Entiendo que ibas por ahí.
-Sí, por supuesto, iba en ese sentido. Lo iba a decir dentro de la Cámara de Diputados, pero no pudimos continuar expresándonos. Nobleza obliga: desde el Partido Socialista han acercado su solidaridad, nos han dicho que sienten vergüenza ajena por estos dichos de Rossi. Pero decidí no seguir con el tema porque esperaba una acción de disculpa por parte del diputado que, por supuesto, no llegó. Hubo un acercamiento a la carpa de Agmer de parte de Rossi en el momento en el que yo no estaba. Pero cualquiera puede acceder a mi teléfono y no hay drama en solucionarlo como gente grande. Y aceptar si uno se equivocó. También si nosotros nos equivocamos lo haríamos. Pero no queremos correr el eje de discusión. Acá la discusión es claramente que hay una reforma previsional, hay una quita de derechos y le llaman reforma, pero es concretamente un saqueo.
Foto: La Lucha en la Calle
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

