Este miércoles los docentes irán al paro por séptima vez en el actual ciclo lectivo 2026 en demanda de una recomposición salarial y en contra del proyecto de reforma jubilatoria que impulsa el Poder Ejecutivo y que discute la Legislatura. La convocatoria parte de los dos mayores sindicatos del sector, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet).

La huelga incluirá una movilización a Paraná con punto de convocatoria en la sede de la Caja de Jubilaciones y Pensiones, en Corrientes y Andrés Pazos, y acto central en Plaza Mansilla, frente a Casa de Gobierno.

“La intención es expresar el descontento que existe en las escuelas. Respondemos a nuestro congreso, que ha facultado a la comisión directiva central a llevar a cabo una nueva medida de fuerza y que, por supuesto, nos pone en la primera línea de conflicto, en una meseta de confrontación aun cuando sostenemos nuestra vocación de diálogo. Desde el año pasado planteamos la necesidad de discutir salarios, arrancar bien el ciclo lectivo, con los chicos en las escuelas, pero bueno, nada de eso sucedió y, por supuesto, aquí hay un responsable que no ha respondido a la demanda y que es el mismo Gobierno provincial”, planteó Abel Antivero, secretario general de Agmer, en diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7.

El dirigente observa que el salario docente cubre cubre apenas el 51,9%del costo de la canasta que mide línea de pobreza. “Ese es el escenario de discusión. Es un escenario de desesperación terrible, porque hay un deterioro, a pesar de que en campaña (el gobernador Rogelio) Frigerio prometió que iba a contener a los docentes en el sentido salarial. De eso nada ha sucedido. Al contrario, ha acompañado las políticas económicas del Gobierno nacional, que han producido un deterior en el salario del trabajador”, apuntó.

Antivero acepta que los descuentos por paro inciden en el nivel adhesión a las medidas de fuerza de los gremios. “Aun así, nosotros hemos encontrado un fenómeno en el último tiempo, que es que, jugados por jugados, los docentes se suman igual a la medida de fuerza, porque de alguna manera necesitan expresar su descontento, su enojo. Y lo otro es que hay un fenómeno de cansancio en lo social. Entonces, cuando se profundiza la conflictividad social, termina afectando a los docentes, y en ese sentido encuentran también una vía de escape, o un fusible, en la posibilidad de sumarse al paro”, analiza.

-¿Crees que este nuevo paro va a tener la fuerza suficiente como para generar algún tipo de movimiento en el Gobierno?

-Sí, yo creo que sí. Cada vez que planificamos una medida lo hacemos con la convicción de que va en esa línea. Entendemos que previo al receso de invierno, en el cierre de la primera parte del año, con un séptimo paro y con la sexta semana de acampe frente a Casa de Gobierno, entiendo que puede haber la posibilidad de que el Gobierno reaccione- El Gobierno se ha llenado la boca hablando de calidad educativa, de inversión, de interés por la educación. Dentro de todos esos conceptos estamos los docentes.

-¿El paro se agota?

-Cada vez que definimos un paro, lo analizamos. El último paro superó nuestras expectativas, y la adhesión llegó al 80%. Entonces, entendemos que el paro termina siendo una medida de expresión y no una medida de pobreza, por así decirlo. Nuestro objetivo es resistir a la reforma provisional y lo otro es discutir salario. Entendemos que como ha tenido un alto acatamiento, el paro puede llegar a contener ese descontento que hay en la docencia. Ahora, sabemos que una situación de conflicto permanente no ayuda a nadie, no ayuda en las escuelas, no ayuda a los chicos. Nosotros lo analizamos. Pero volvemos a responsabilizar al Gobierno por esta situación. Nuestro ideal sería que estemos todos en las escuelas, bien pagos, con un solo cargo, respondiendo a nuestras demandas personales en lo económico. Pero el Gobierno no responde. Al contrario, ha apurado el empobrecimiento en lo salarial.

-¿Se plantean el escenario en el que finalmente la Legislatura apruebe la reforma jubilatoria?

-Esa posibilidad está latente. Nosotros no la admitimos todavía, porque seguimos interpelando a los legisladores. Nosotros tenemos una puerta abierta en ese sentido y somos optimistas por una cuestión hasta de convicción política. Ahora, la hipótesis de que eso se apruebe, por supuesto que está, tampoco uno es ingenuo. No nos gustaría decir en un futuro cercano: ¿vieron que teníamos razón? En este caso, también la reforma es una medida de empobrecimiento de los haberes jubilatorios.

 

 

Foto: La Lucha en la Calle

De la Redacción de Entre Ríos Ahora