Dos años después del crimen del joven Gabriel Gusman, tras un operativo policial en barrio Capibá, la causa fue archivada de forma provisoria por la Justicia sin que se hayan podido establecer quiénes fueron los responsables de esa muerte, ocurrida el 25 de septiembre de 2018.
La causa fue tramitada por los fiscales Gonalo Badano y Juan Francisco Ramirez Montrull.
Así se informó desde Tribunales. «Luego de llevar a cabo numerosas medidas a fin de lograr el esclarecimiento del hecho, sin haber encontrado elementos que probasen un accionar por fuera de la ley por parte de los dos agentes de policías, que tuvieron actuación durante el tiroteo ocurrido el 25 de septiembre de 2018 en el barrio Capibá, los fiscales resolvieron el archivo provisorio de la causa iniciada para investigar la muerte de Gabriel Nicolás Gusman. La querella particular puede solicitar la revisión del archivo», indicaron.
Gabriel Gusmán recibió un disparo en la nuca que provino de un arma disparada por un policía. El 25 de septiembre de 2018 los policías fueron llamados a reprimir un conflicto entre vecinos del barrio Capibá, en la zona sur de la ciudad de Paraná. Hasta allí llegó un patrullero al mando de los policías Diego Íbalo y Rodrigo Molina e inmediatamente los grupos se dispersaron. Gabriel Gusmán también lo hizo. Revólver en mano. Corrió, atravesó un descampado y se metió en un baldío. Hay quienes aseguran que en su huida efectuó disparos contra el móvil policial. Tres tiros, dijo una testigo. Los policías lo persiguieron y el joven, mientras corría, iba recargando el arma, agregó. Hasta que llegaron al baldío y los policías le dieron la voz de alto. Entonces el joven se detuvo y levantó los brazos, según una crónica que publicó Página Judicial.
El tiro que mató a Gabriel Gusmán, de 20 años, ingresó por la nuca, por el lado izquierdo, de abajo hacia arriba. Lo que siguió a la muerte de Gabriel Gusmán fue una serie de irregularidades en la recolección de pruebas buscando disolver la responsabilidad que pudieran tener los policías Íbalo y Molina. Del arma de uno de ellos salió el disparo que mató al joven.
El expediente fue iniciado el 25 de septiembre de 2018, oportunidad en la cual se decretó la apertura de causa, la que tuvo por objeto la investigación para establecer las formas y circunstancias en las cuales falleciera Gabriel Nicolás Gusmán, de un disparo de arma de fuego en la cabeza. El hecho ocurrió ese mismo día, aproximadamente a las 12,15 , en proximidades a la plaza ubicada en calle 941 del Barrio Capibá de Paraná. Durante el proceso se investigó el accionar de Oscar Rodrigo Molina, y Diego Sebastián Ibalo, funcionarios policiales que intervinieron en el hecho.
Desde la Justicia indicaron hoy que luego de merituar las pruebas recolectadas en el lugar, informes de Gendarmería Nacional, de otros organismos y los testimonios de testigos que se encontraban presentes en lugar del hecho, los fiscales resolvieron el archivo provisorio de la causa; la que podrá ser reabierta en caso de que aparezca algún elemento de interés para la misma.
Varios testigos coincidieron en declarar que mientras Gusmán corría para ocultarse, apuntaba hacia los funcionarios policiales que lo seguían y les disparaba con el arma de fuego que llevaba en su mano.
Gusmán murió tras recibir un impacto de bala en la cabeza, durante un tiroteo, denunciado por los propios vecinos al 911 y tras darse a la fuga de la policía. Portaba un arma de guerra – revólver 38 con su tambor cargado marca Smith and Wesson, conteniendo 6 cartuchos de los cuales 3 estaban completos y los otros 3 disparados. Al ser examinado su cuerpo, se encontró en el bolsillo posterior del pantalón seis cartuchos calibre 38 largo sin percutir, aseguraron desde Tribunales.
El disparo que ocasionó la muerte de Gusmán fue efectuado por uno de los agentes de policía que participó en el operativo para disuadir el conflicto que estaba aconteciendo en el barrio, sin que existan elementos probatorios que demuestren que actuó fuera del contexto justificante del deber funcional .
Durante el proceso de investigación se hizo lugar a todas las medidas interesadas por parte de la querella y se la participó de las mismas.
Entre las medidas realizadas se procedió al secuestro de armas de fuego, proyectiles, vainas, teléfonos celulares, vestimenta. También se procedió al levantamiento de muestras de dermotest. Se llevaron a cabo pericias balísticas, de dermotest, químicas.
Asimismo se realizaron informes planimétricos, técnicos, médicos, fotográficos, inspecciones oculares, cadenas de custodia, autopsia y se entrevistaron a más de 30 testigos.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora

