Los vecinos de Sauce Montrull, una localidad ubicada a 15 kilómetros de Paraná, soportaron este domingo una nueva fiesta electrónica que se llevó adelante, dijeron, contrariando la normativa vigente y ante la pasividad de las autoridades locales.

La convocatoria, convocada a partir de las 9, se realizó en una propiedad que sería de Alejandro Usatinsky, epicentro de las últimas convocatorias que han provocado no pocos encontranazos con los pobladores. La fiesta tiene lugar en una vivienda particular -una casa quinta- y la parecer no respetaría la norma que regula este tipo de convocatorias.

Frente a esa situación, este martes 25 de junio los damnificados tienen previsto elevar una nota al Ministerio de Gobierno de la provincia de Entre Ríos, a cargo de Rosario Romero, en la que detallarán lo que consideran constituyen una serie de irregularidades cometidas. Además, pedirán una audiencia con las autoridades de la Provincia.

En tal sentido, señalaron los vecinos, la Comuna de Sauce Montrull no cumple lo dispuesto mediante la Resolución Ministerial N° 146, del 27 de marzo de 2018. La normativa estipula un máximo de 6 horas de duración para una convocatoria como la que se desarrolló el domingo. Según los habitantes de la zona, la convocatoria se extendió durante unas 9 horas.

Tampoco, aseveran, se cumple con los decibeles máximos permitidos. Al respecto, apuntan que si fuera por falta de instrumentos técnicos, la resolución establece que para poder realizar el control se tiene que formalizar un convenio -no se hizo, pero se lo habilitan igual- con el municipio más cercano, en este caso Colonia Avellaneda.

Asimismo, la norma indica que se debe informar a la Comisaría de la Jurisdicción sobre la realización de la fiesta,  lo que tampoco se cumplió el pasado fin de semana. Y que ante una infracción se le debe cobrar el valor de entre 50 y 1000 litros de nafta, y la pena de no volver a habilitar el evento en caso de reincidencia. Sin embargo, ambas sanciones no se cumplimentaron.

El propio Carlos Salas, presidente comunal de Sauce Montrull, contó resignado a un grupo de vecinos que “vienen con orden de arriba de la Policía”. Aunque  el comisario Enzo Gutierrez, de Colonia Avellaneda, se enteró por los vecinos que este fin de semana se iba a realizar la fiesta.

“Saber el día y el horario de la fiesta fue un periplo difícil de conseguir. Hasta el sábado al mediodía no había papeles”, contaron los vecinos, pese a que la resolución establece diez días hábiles de antelación para notificar de su realización. Y agregaron: “Se manejan con total impunidad y nosotros no se la vamos a dejar pasar. Si los dejamos, hacen una fiesta cada mes, luego va ser una cada quince días y luego va ser una por semana”.

Ante las reiteradas consultas de las familias, el domingo 23, el presidente comunal  se hizo presente y ordenó, junto con la Policía, que suspendiera la música cumplidas 9 horas de duración de la fiesta. La convocatoria había arrancado a las 6,30 y concluyó pasadas las 15.

“Como vecinos vamos a seguir velando por el derecho a descansar, por que elegimos vivir en un lugar tranquilo en contacto con la naturaleza y respetuosos de la comunidad -aseguran los vecinos-. No puede ser que un atrevido e irrespetuoso nos venga a querer robar la tranquilidad. Por más que vengan “con orden de arriba” jamás pueden desconocer una Resolución Ministerial que hemos conseguido los vecinos y que el actual Ministerio de Gobierno defiende”.

Por último, cabe señalar que la realización de dicho evento persigue un fin netamente comercial, ya que cada fiesta moviliza gran cantidad de dinero, al tiempo que altera la tranquilidad de la vida de quienes elijen esa zona entrerriana para disfrutar del contacto con la naturaleza.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.