Se conoció el último parte médico del sacerdote Luis Alfredo Anaya, responsable del Hogar Sacerdotal Jesús Buen Pastor, de Paraná, internado desde comienzos de mes en una clínica de la ciudad.

“El médico informa que salió del shock séptico en el que estaba. Ahora punzaron el pulmón izquierdo, sacaron líquido y en el análisis salió un hongo que le estaba complicando el funcionamiento. Comenzó hoy con el tratamiento. Al sacarle líquido, el pulmón se vio descomprimido, lo que permitió bajar el flujo de oxígeno del respirador. Ahora, a esperar”, indicaron desde la curia.

El sacerdote está internado desde la madrugada del domingo 6 del actual en una clínica de calle San Martín. «Los médicos expresaron que seguirían haciendo todo lo que está a su alcance pero el cuadro cada vez se agrava más», contaron fuentes de la Iglesia de Paraná.

Con una vasta trayectoria en la Arquidiócesis, Anaya estaba últimamente al frente de la Residencia Sacerdotal Jesús Buen Pastor, en Italia al 300, el lugar en el que residen los miembros del clero ya con avanzada edad o con problemas de salud.

Nacido en Buenos Aires, el 26 de marzo de 1953, Anaya fue ordenado sacerdote en Paraná el 8 de diciembre de 1985 por el fallecido arzobispo Estanislao Esteban Karlic.

Está en estado grave el cura Luis Anaya

 

Anaya es sobrino de Jorge Anaya, el almirante que impulsó la guerra de Malvinas y que integró la tercera junta militar que gobernó el país durante la última dictadura, fallecido en 2008 mientras cumplía prisión domiciliaria acusado de graves violaciones a los derechos humanos en la ESMA.

Aunque porteño, se ordenó sacerdote en Paraná, en diciembre de 1985. Antes de ordenarse sacerdote, se graduó de abogado en la UCA Buenos Aires, en 1977, aunque también es doctor en Teología Moral, título que obtuvo en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. Es también magíster en Ética Biomédica, y, entre 2000 y 2002, integró el Consejo de Fe y Cultura del Episcopado Argentino. Fue, además, profesor del Seminario de Paraná, y en 2010, cuando las víctimas de los abusos de Ilarraz empezaron a reclamar sanciones en la Iglesia, integró el consejo presbiteral de la curia que atendió ese pedido.

Anaya fue citado en 2018 por la Justicia pero no declaró en el proceso que se siguió al cura Justo José Ilarraz por los abusos denunciados en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, que concluyó en condena, pero que se cerró con la prescripción resuelta por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Declaró en la etapa instructoria:  «Lo conocía a Ilarraz como colegas de sacerdocio. Él fue sacerdote antes que yo. Yo no sabía nada, me enteré por los medios», dijo de la corrupción de menores ocurrida en el Seminario.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora